La nueva ordenanza de animales prohibirá los perros sueltos en las calles de Avilés

Un perro suelto junto a su dueña en la plaza de España. / MARIETA
Un perro suelto junto a su dueña en la plaza de España. / MARIETA

Hasta ahora solo la normativa de los parques contemplaba que los animales de compañía tenían que llevar correa

YOLANDA DE LUISAVILÉS.

Las ordenanzas municipales no prohibían hasta ahora la circulación de perros sueltos por las calles de la ciudad. La que prepara el Ayuntamiento de tenencia de animales de compañía se encargará de hacerlo. En el borrador en el que trabajan desde ayer los grupos políticos municipales se incluye en su artículo 14 que «todos los perros que circulen por las vías públicas, espacios libres públicos o privados de concurrencia pública irán conducidos por persona capaz e idónea sujetos con correa, cordón o cadena con collar con una longitud máxima de dos metros, siendo obligatorio el bozal siempre y cuando exista un comportamiento peligroso, en el caso de animales potencialmente peligrosos será de obligado cumplimiento. No estarán permitidas las correas extensibles en aquellos casos donde no permite el control efectivo del animal».

Hasta ahora, las ordenanzas municipales solo prohibían expresamente los perros sueltos en los parques y zonas verdes, y a los animales catalogados como potencialmente peligrosos. Si se aprueba esta ordenanza los canes tendrán que ir con correa por todo el municipio.

En ese mismo artículo 14 se dice que el Ayuntamiento acotará las zonas en las que podrán estar sueltos, y que el propio Ayuntamiento podrá establecer horarios para que puedan estar libres en los parques teniendo en cuenta que en esas horas estos espacios no son utilizados por personas, especialmente niños, a los que los animales les puedan molestar.

Según explicó el concejal de Participación Ciudadana y Mantenimiento, Jorge Suárez, la nueva Corporación retomó ayer la negociación del contenido de esta nueva ordenanza en el punto en el que lo dejó la anterior Corporación, «muy avanzada». No obstante, el objetivo del equipo de gobierno es abrir un proceso en el que la nueva oposición pueda hacer sus aportaciones al documento. El próximo día 29 mantendrán una segunda reunión en la que se concretará un calendario de trabajo.

Sobre el borrador existente, insistió en que «hay mucho trabajo hecho», ya que está basado no solo en las reuniones de los partidos políticos de la anterior Corporación en esta comisión, sino también en comparecencias ante ella de técnicos y protectoras de animales. «El objetivo es que esta ordenanza sirva para garantizar la convivencia de la ciudadanía y los animales de compañía, no solo los perros, estableciendo claramente los derechos, las obligaciones de los propietarios y también las importantes sanciones por el incumplimiento de las mismas», apuntó el edil socialista.

En este sentido se establecen sanciones que pueden llegar a los 750 euros por llevar al perro suelto, la entrada de animales en locales de organismos oficiales o de fabricación o venta de alimentos, no proporcional al animal de compañía (la ordenanza afecta también a gatos, aves y otro tipo de animales) agua o alimentación suficiente, dejar al animal durante más de dos horas en un vehículo estacionado o que beba o se bañe en fuentes o estanques, entre otros.

Otra de las obligaciones que se contempla en la ordenanza es que el animal lleve una placa identificativa con el nombre y el número de teléfono del propietario. De no llevarla, sería una falta leve sancionable.

De 1.500 a 3.000 euros

Tres faltas leves se pueden convertir en una grave con hasta 1.500 euros de multa. Además se considera grave no facilitar los datos del animal. Finalmente se contemplan faltas muy graves con hasta 3.000 euros de multa que pueden ser tres graves o bien incitar al animal a atacar a otro o bien a una persona.

El borrador de la ordenanza de tenencia de animales de compañía también aclara que no podrán ser vendidos en mercados ambulantes. Hasta ahora la norma municipal contemplaba que no se podían vender gallinas y otras aves, ahora se prohíbe expresamente el comercio de cualquier animal vivo.

Por su parte, Ciudadanos ya adelantó ayer algunas de las cuestiones que cree que deben introducirse en la ordenanza municipal de tenencia de animales. Entre ellas entiende que se debe de concretar en este texto las condiciones higiénico-sanitarias para que los animales puedan compartir espacios públicos como los medios de transporte. Además planteará prohibir los collares de castigo en el término de Avilés.

Para la formación naranja, la ordenanza «debe ser estricta a la hora de determinar las responsabilidades de los dueños de mascotas y preservar sus derechos, así como de aquellos que no quieren convivir con animales». La portavoz de Ciudadanos, Carmen Pérez Soberón, recordó además que su partido planteó en el Pleno la posibilidad de que el Ayuntamiento promueva cursos de obediencia canina, que «ofrecerían a los dueños de las mascotas unas nociones básicas de entrenamiento para saber cómo reaccionar en situaciones de estrés de los animales».