La 'protagonista del mañana' del Rotary, una alumna de 10

De derecha a izquierda, Bárbara Saiz Escrig, Elena Quintes García y Martín Pérez Álvarez. / MARIETA
De derecha a izquierda, Bárbara Saiz Escrig, Elena Quintes García y Martín Pérez Álvarez. / MARIETA

El club internacional premia Bárbara Saiz Escrig, del Colegio Paula Frassinetti, y concede dos accésits a Elena Quintes y Martín Pérez

C. DEL RÍO AVILÉS.

Fue la primera en llegar al acto de entrega del premio y con la misma naturalidad con la que saca dieces en Bachillerato, saludó y felicitó a los premiados con sendos accésits por el Rotary, un club que a ella le ha concedido el galardón 'Protagonistas del Mañana'. Ella es Bárbara Saiz Escrig, acaba de terminar primero de Bachillerato en el Colegio Paula Frassinetti con una nota media de diez y se prepara para disfrutar un verano que le haga justicia. A la vuelta, cursará segundo con la vista puesta en Medicina, la carrera que le llama la atención. «Me atraen todas sus especialidades», afirma una joven de dieciséis años que explica con «sacrificio» su increíble expediente.

Sacrificio y organización porque aparte de los estudios, Bárbara estudia inglés, alemán y francés y entrena medias distancias con la Atlética Avilesina. «Pero no compito», apostilla en una suerte de justificación que en nada ensombrece su currículum. Por si esto fuera poco, a Bárbara le gusta tocar el piano. Sacó el grado elemental de Lenguaje Musical y Piano en una academia de Piedras y continúa practicando por su cuenta.

El premio del Rotary Club consiste en un campamento en un país europeo que podrá disfrutar el verano que quiere.

Junto a ella, Elena Quintes García, del Instituto La Magdalena, y Martín Pérez, estudiante de flauta del Conservatorio Julián Orbón, se llevaron sendos accésits. Ella, de diecisiete años, empezará el próximo mes de septiembre los estudios de Ingeniería Informática en la Universidad de Oviedo y en Oviedo porque aquí el grado es bilingüe. «Se me dan bien los idiomas y quiero aprovechar», explica. Reconoce que pasa mucho tiempo con los ordenadores y que le gusta especialmente todo lo que tiene que ver con el 'software'. En su tiempo libre le gusta jugar al baloncesto. Antes militaba en el ADBA y la próxima temporada lo hará en el Avilés Sur. Su nota media es de 8,82, una de las más altas del instituto. «La verdad es que no soy la única, ha coincidido una generación muy buena, de matrícula de honor», señala.

Por su parte, Martín Pérez Álvarez, nacido en Pola de Allande, vecino de Cangas del Narcea y actualmente de Avilés, tiene una nota media de 8,9 en los estudios de flauta en el Julián Orbón. «Este año he vivido aquí porque estudio primero de Musicología en la Universidad de Oviedo, pero hasta entonces mis padres me traían en coche tres días a la semana, hora y media cada trayecto», reconoce. Su próximo proyecto es ingresar en el Real Conservatorio Superior de Música de Granada y estudiar con Javier Castiblanque, «el mejor profesor de flauta».

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