El Puerto destina 100.000 euros a recuperar y conservar el Monumento Natural de Zeluán

El proyecto incluye levantar una duna a modo de dique a lo largo de la playa de Zeluán para evitar así inundaciones que se registran en caso de fuerte temporal . /  MARIETA
El proyecto incluye levantar una duna a modo de dique a lo largo de la playa de Zeluán para evitar así inundaciones que se registran en caso de fuerte temporal . / MARIETA

El proyecto también incluye reconstruir una duna levantada a modo de dique para evitar inundaciones en el pueblo

J. F. GALÁN AVILÉS.

La Autoridad Portuaria de Avilés ha sacado a licitación un plan de actuaciones encaminado a recuperar y conservar el Monumento Natural de Zeluán, en la margen derecha de la ría, así como a evitar las inundaciones que bajo condiciones de fuerte temporal o persistente lluvia se registran en calles, viviendas y garajes de Zeluán. Con una vigencia de cinco años, el contrato sale a concurso con un precio base de 100.000 euros.

El monumento se extiende junto a la playa de Zelán y su elemento central es una charca de unas doce hectáreas de superficie que alberga las últimas comunidades de vegetación marismeña de lo que en su día fue el gran estuario de Avilés y que a día de hoy aún constituye un importante lugar de descanso de aves migratorias. Fue declarada monumento natural en 2002 junto con la cercana ensenada de Llodero.

La vegetación y la acumulación de arena, fango y de todo tipo de basura ha reducido notablemente su extensión y profundidad, y los vecinos del entorno así como el Grupo Ornitológico Mavea llevan años denunciado su creciente degradación y reclamando su limpieza.

La charca se alimenta directamente de la ría gracias a la acción de las mareas. «El problema es que la zona por la que entra y sale el agua está completamente obstruida, por lo que no se renueva, y la arena, los lodos y la basura han reducido su capacidad. Así, en condiciones de fuerte temporal o de persistente lluvia se desborda y el agua termina entrando en el puerto», asegura Agustín García, presidente de la Asociación de Vecinos Enlaze de Laviana, parroquia en la que se ubica Zeluán. La entidad se ha ofrecido en varias ocasiones a limpiarla con medios propios, «pero al tratarse de una zona protegida no nos dejan ni tocarla».

Mavea, por su parte, presentó el pasado febrero ante la Consejería de Medio Ambiente un plan para recuperar la charca, «que presenta las peores condiciones de su medio siglo de vida», apuntó entonces. Además de la limpieza y el desbroce del Monumento Natural, entre las medidas propuestas también figuraban el dragado de la charca y la creación de posaderos para facilitar la instalación de una colonia de aves así como reubicar el observatorio.

El proyecto redactado ahora por la Autoridad Portuaria, en cuyo dominio se sitúa el Monumento Natural, no así la charca propiamente dicha, recoge ocho medidas concretas, desde la siega y el desbroce de matorrales con carácter periódico hasta la retirada de especies invasoras, la recogida de basuras y su traslado a un vertedero autorizado o la reparación y el mantenimiento de la pasarela de madera y de la caseta de observación de aves construida en el entorno. El proyecto no incluye en cambio el dragado de la charca, extremo que no compete a la Autoridad Portuaria si no a la Consejería de Medio Ambiente.

Dique de arena

Una de las actuaciones previstas en el plan de la Autoridad Portuaria consiste en reconstruir y mantener un dique de arena levantado en 2016 a modo de duna de contención a lo largo de la playa de Zeluán. Según recogen las bases del contrato, el fin es «evitar que, con mareas de gran coeficiente acompañadas de temporales o vientos fuertes del norte o del noroeste, el mar rebase el borde superior de la playa e inunde las calles y viviendas del núcleo de Zeluán, como ya ha ocurrido en varias ocasiones».

También está previsto retirar la arena y los materiales depositados en una zanja abierta al fondo de la playa, junto al parque del pueblo y a lo largo del paseo, como vía de retorno del agua a la ría.

La primera duna apenas se mantuvo en pie unos días. Se la llevó por delante un temporal, idéntica suerte que más tarde o más temprano correrían las posteriores reconstrucciones. Con todo la duna cumplió su cometido, evitar que el agua de mar entre en las calles, viviendas y garajes de Zeluán.

Los vecinos aseguran que la solución definitiva pasa por levantar una escollera en condiciones o mejor aún, por retirar las toneladas de arena que se han ido depositando en la zona a lo largo de las últimas décadas. Aseguran que hace de rampa. «Facilita que el agua del mar entre en el pueblo e impide que se retire, dado que está más elevada que las calles. Es la causa de las graves inundaciones que sufrimos cuando hay fuerte temporal. Si la retirasen las cosas volverían a estar como hace treinta años, cuando un talud de al menos un metro y medio separaba la tierra del mar. Y aquí no había inundaciones», indicó Agustín García.

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