Rebollo: «El patronato era un coro de políticos preguntando a Natalio cuando venía Brad Pitt»

Rebollo: «El patronato era un coro de políticos preguntando a Natalio cuando venía Brad Pitt»

El exsecretario de la Fundación asegura que no se preocupaban por las cuentas y que él insistió en que fueran controladas por la Sindicatura

C. DEL RÍO

El exsecretario de la Fundación Niemeyer, José Luis Rebollo, ha responsabilizado hoy a los patronos de dejación de funciones, ya que «era un coro de políticos haciendo alabanzas a Natalio y preguntándole cuando iba a venir Brad Pitt (.,.) y con absoluta indeferencia hacia los temas contables». En su declaracion en el juicio por el 'caso Niemeyer', seguido en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, ha asegurado que él insistió en que la Sindicatura de Cuentas controlase la entidad y ha lamentado no contar con todo el soporte documental que le ha exigido el Fiscal porque, «a pesar de que soy una persona ordenada y conservo mucha (...), uno nunca espera estar aquí sentado».

En su declaración de cerca de tres horas y media a preguntas del Ministerio Público, Rebollo, que se defiende a sí mismo acusado de un delito societario en concepto de cooperador necesario por el que se enfrenta a 2,2 años y 7.200 euros, ha asegurado que el «funcionamiento del patronato era muy deficiente», que él no veía las facturas ni llevaba la contabilidad y que, en todo caso, cuando su despacho se encargó de proveer tal servicio no era responsable de entrar al detalle, es decir, que no era su obligación decir ni al director general ni a la presidenta del Patronato si era adecuado o no hacer según qué gastos o asumir ciertas deudas.

El fiscal, que ha repasado con él acta por acta y hasta el lenguaje empleado en las mismas, ha querido saber por qué en algunos correos a la presidenta de la Fundación, por aquel entonces Mercedes Álvarez, «minimizó» los importantes desfases contables. Rebollo defendió que el hecho de introducir salvedades en una memoria anual no es ninguna excepcionalidad y relató las dificultades para comunicarse con esta consejera en concreto. Por eso, hizo un apunte en una de las actas proponiendo que las cuentas se pudieran enviar por correo y firmar sin necesidad de reunión. Algo que, finalmente, nunca se llevó a cabo. «Yo me preocupaba por las cuestiones de cumplimiento normativo», aseguró.

Sobre las auditorías, que como él recordó habrá ocasión de preguntar a los propios contables, sí pudo avanzar que en la Fundación Centro Niemeyer «había muchos pagos sin soporte contable», o sea, que se pagaba sin esperar a tener físicamente la factura. Cuando se encontraron con la tesitura de tener que rehacer las cuentas de 2007, 2008 y 2009, que hubiera sido mucho más complicado, él propuso a Mercedes álvarez «reformular las cuentas de los tres ejercicios e insistí en que constara en la memoria». Esto obligó, por ejemplo, a «ajustar la contabilidad de la Fundación a la Viajes El Corte Inglés», a su entender, debido a la «desorganización» que había en esta empresa.

Entre otros aspectos de su declaración, cabe destacar el viaje de su exmujer al espectáculo de María Pagés en el Liceo de Barcelona. Aseguró que tenía muchas ganas de explicar que él había pagado ese billete de avión y que si aparecía facturado a la cuenta de la Fundación del Centro Niemeyer sería que se había cargado dos veces, algo en lo que no tenía nada que ver. Afirmó que él no cobraba por ser secretario de la Fundación, que era un cargo que había asumido por el prestigio que acarreaba y que sin siquiera aceptó las dietas. Los viajes de trabajo, según su explicación, trataba de hacerlos coincidir con otros de su despacho. Pero, en ocasiones y cuando en su opinión el encargo excedía las funciones de un secretario, como negociar un contrato con María Pagés, sí pasaba una minuta. En este caso en concreto, relató que su dedicación a la Fundación había provocado «roces» en su matrimonio, por lo que rechazó la petición de viajar a Barcelona. Según Rebollo, Grueso llamó a su mujer para invitarla a espaldas de él y cuando se enteró, aparte de «montar en cólera», llamó a Viajes El Corte Inglés, donde él también tiene cuenta personal, y pidió que se cargara el viaje de su mujer a su cuenta. «No así ni mi avión ni el hotel», al considerarlo gastos de trabajo.

Cambio en las próximas sesiones

La declaración de Rebollo continuará mañana martes. Hoy ha terminado la del exagente de Viajes El Corte Inglés, José María Vigil, sin que haya aportado ningún dato nuevo a los relatados el miércoles pasado. Por otra parte, el calendario previsto de testigos variará. Según ha informado el presidente, Javier Domínguez Begega, no solo el retraso acumulado en estas primeras declaraciones, sino también las elecciones (puesto que el juicio se está desarrollando en la única sala acondicionada para el recuento electoral), obligará a realizar un nuevo cronograma. Aún se desconoce cómo.

Más informacín.