La renta media de los avilesinos crece hasta los 18.331 euros, la segunda más alta de la región

Paseantes en la calle de La Cámara, que concentra comercios y la mayoría de entidades bancarias de la ciudad. / MARIETA
Paseantes en la calle de La Cámara, que concentra comercios y la mayoría de entidades bancarias de la ciudad. / MARIETA

La ciudad avanza dos puestos en el ránking en el último informe de Sadei por la pujanza del sector industrial

RUTH ARIASAVILÉS.

Se piensa con añoranza en los años previos a que estallase la burbuja del ladrillo, pero lo cierto es que los avilesinos disponen ahora de 2.457 euros más de media que en 2006 y de 1.009 más que en 2008. La renta disponible ajustada por habitante, un parámetro que mide los salarios recibidos y retas de la propiedad, las prestaciones sociales y el valor de los bienes y servicios que se reciben de manera gratuita de las administraciones, asciende a 18.8831 euros según los datos del último informe sobre la Renta de los municipios asturianos publicado recientemente por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei), y es ya la segunda más alta de todos los concejos asturianos, a donde ha escalado desde la cuarta posición que mantenía en la anterior edición del documento.

Los datos se refieren al año 2016 y se analizan bianualmente. De ahí se desprende que, tras una caída en los primeros años de la recesión, la renta de los avilesinos comenzó a elevarse nuevamente a partir de 2014, logrando situarse ya en niveles significativamente más altos de los de una década atrás y, sobre todo, en una mejor posición relativa dentro del conjunto de Asturias.

El estudio comenzó a realizarse en el año 2002, y entonces Avilés ocupaba la posición número 17. Los habitantes de concejos mineros como Mieres, Lena, Morcín, Riosa, Aller, Laviana, Langreo o San Martín del Rey Aurelio eran más ricos que los avilesinos. Por delante también estaban los ciudadanos de Siero, Castrillón, Carreño, Noreña o Llanera, además de los de las dos grandes ciudades asturianas, Gijón y Oviedo.

En esta década las cosas han cambiado mucho. El ocaso de la minería y, al mismo tiempo, la pujanza de la industria avilesina, ha hecho que la ciudad haya ido escalando posiciones con algunos vaivenes hasta situarse en segunda posición, solo por detrás de Oviedo, que durante todo este tiempo ha presentado invariablemente las mejores cifras de todo el Principado. Con todo, de seguir así las cosas, Avilés podría desbancar a la capital asturiana en el próximo informe, ya que la diferencia es mínima, de tan solo 54 euros por habitante.

Avilés y Oviedo son los únicos concejos en los que la renta disponible ajustada supera los 18.000 euros, mientras que en Gijón, que ocupa la tercera posición, la media es de 17.914 euros por habitante, 471 menos que en Oviedo y 417 menos que en Avilés. A partir de ahí, los números descienden gradualmente hasta llegar a los 12.637 euros de Yernes y Tameza, el municipio asturiano donde los ciudadanos son más pobres ya desde el año 2010. Su renta media es 5.694 euros inferior a la de los avilesinos. La media en el conjunto del Principado son 17.516 euros, y solo hay cinco concejos donde se supera: Oviedo, Avilés, Gijón, Carreño y Castrillón.

En general, la evolución de las rentas es positiva en prácticamente toda la geografía regional. Sadei destaca que solo tres concejos poco poblados como son Ribadedeva, Santo Adriano y Sobrescobio, presentan tasas de crecimiento negativas en el bienio. Por contra, Avilés es el municipio donde más se ha elevado la renta ajustada disponible, que lo ha hecho en un 7,5%, seguido de Oviedo, con un 7,3% de ascenso y de Noreña, donde se ha incrementado en un 6,7%.

Estos concejos son «excepciones», según reconoce Sadei. «La renta media per cápita continúa el lento proceso de convergencia municipal iniciado años atrás, que se manifiesta en un crecimiento inferior a la media regional de la mayoría de los municipios que cuentan con una renta media más elevada y un crecimiento más intenso en los concejos periféricos», señala el organismo.

Los sectores productivos

El informe también detalla el peso en la economía local de los distintos sectores productivos, y se ve que, aunque los servicios suponen cerca de dos tercios del total, la industria es un elemento básico, con un evidente lugar preponderante de la metalurgia y la transformación de metales, quedando la construcción y el sector primario como sectores residuales, a pesar de la importancia de la rula avilesina. Dentro de los servicios, el subsector que mayor valor aporta a la economía avilesina son las actividades profesionales, científicas y administrativas, mientras que el sector público, que incluye también educación y sanidad, es el segundo, muy por encima del comercio.

Con todo, y a pesar de la notable mejoría de Avilés, la situación en Asturias no es nada halagüeña. El informe alerta de que la evolución de la demografía de la región y su propia estructura demográfica «presenta rasgos que limitan su dinamismo». En las dos últimas décadas, el volumen de la población en el país ha ido en crecimiento salvo en el periodo entre 2013 y 2016, mientras que en Asturias, salvo algún año excepcional, la tendencia ha sido a la baja.

De esta forma, desde que comenzase este siglo, el número de habitantes en el conjunto del país se ha incrementado en un 15%, mientras que en el Principado ha experimentado un descenso del 4%. No es el único problema, sino que solo hay un 6,8% de mujeres entre 25 y 35 años, que son las que concentran la mayor parte de los nacimientos, mientras que en España esta cifra se eleva hasta el 7,4%.

Por contra, la población mayor de 80 años representan un 8,8% del total en Asturias, mientras que en España esa proporción desciende hasta el 5,7%. «El envejecimiento de la población tiene una importancia crucial, ya que está muy correlacionado con el origen de los ingresos en los hogares», alerta Sadei. A medida que se supera la edad de jubilación las rentas salariales van dejando protagonismo a las rentas sociales, que son por lo general menores, lo que hace suponer que, a medida que pasen los años, la sociedad asturiana estará más empobrecida.

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