Una repartidora de congelados se apropia de 47.000 euros de su empresa

Una repartidora de congelados se apropia de 47.000 euros de su empresa

Está acusada de apropiación indebida, junto al contable de la compañía, acusado por su parte de encubrimiento

RUTH ARIAS

Una extrabajadora de una empresa de congelados afronta dos años y medio de prisión acusada de haberse apropiado de cerca de 47.000 euros de la compañía. La mujer se encargaba de realizar operaciones de venta y reparto de la mercancía en la ruta de Avilés y el occidente asturiano, repartía los productos y cobraba el importe a los clientes, pero en muchas ocasiones no entregaba después el dinero a la empresa. Así sucedió durante cinco años, desde 2009 hasta 2014.

Ese año se realizó una auditoría en la empresa, y la acusada ingresó en la cuenta de la empresa, cuya numeración le había facilitado el contable de la compañía. La operación, en realidad, la había efectuado una pariente de la acusada, que no consta que tuviera conocimiento ni que participase en el delito.

La relación laboral concluyó, y la acusada otorgó escritura pública reconociendo una deuda con la empresa de 25.000 euros, pero nunca satisfizo el importe, motivo por el cual la compañía presentó una denuncia y se inició un proceso judicial del que la mujer resultó condenada a pagar 25.000 euros. Ahora se la juzga nuevamente por un delito continuado de apropiación indebida y la Fiscalía pide dos años y media de prisión, ademá de una indemnización a la empresa.

El otro acusado es el contable de la compañía, al que se considera encubridor. El fiscal sostiene que tuvo conocimiento de que la empleada se estaba apoderando del importe de determinadas facturas y no lo puso en conocimiento de la empresa. De hecho, en varios ejercicios habría contabilizado las faturas pagadas como anticipos o facturas pendientes de cobro, pese a que no estaba autorizado a conceder anticipos a los trabajadores.

Además, cuando la muejr ingresó los 15.000 euros a la empresa, este los contabilizó a cuenta de facturas satisfechas por clientes para evitar que ella fuera descubierta, aunque no consta que él se hubiese apoderado de ningún dinero. Ahora se enfrenta a un año de prisión.

Ambos serán juzgados en la Audiencia Provincial.