La residencia de Avilés donde los ancianos quedaron solos por la noche, pendiente de un desalojo judicial

La residencia de Aviles donde los ancianos quedaron solos por la noche, pendiente de un desalojo judicial
Acceso a la residencia La Fontana, en el número 3 de la plaza de España, ayer. / MARIETA

La consejería abre un expediente sancionador que podría suponer el cierre del geriátrico

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

El geriátrico privado de Avilés en el que intervino la Policía Nacional el pasado fin de semana al comprobar que no había cuidadores nocturnos está pendiente de la ejecución de una sentencia judicial de desalojo por impago de la renta a los propietarios del inmueble. Según ha podido saber LA VOZ DE AVILÉS, el auto judicial se dictó el 26 de mayo de 2018 y el recurso posterior de la empresa que gestiona la residencia fue inadmitido, por lo que solo falta la fecha definitiva del correspondiente lanzamiento.

Los dueños del edificio, tres hermanos (dos mujeres y un hombre), decidieron acudir a la justicia en mayo al comprobar que no recibían el correspondiente pago del alquiler desde el mes de enero. La primera sentencia del Juzgado número 7 de Avilés reconocía la deuda y establecía una primera fecha de desahucio, que no se cumplió al presentar los gestores un recurso. Al ser finalmente inadmitido, el desalojo de la residencia de la tercera edad seguirá ahora adelante, cuando se acumula el impago de catorce mensualidades del alquiler.

El geriátrico La Fontana, ubicado en la plaza de España número 3 está gestionado por una sociedad, Saidaro S. L., aunque las cabezas visibles del centro en los últimos años han sido dos hermanas que ya no figuran oficialmente en la empresa. Según fuentes judiciales, su representación ha sido sustituida por un hijo y una nuera de una de ellas.

El inmueble consta de tres pisos más un cuarto que hace las funciones de buhardilla. Según ha podido saber este periódico, el habitáculo más alto no está habilitado como residencia de personas mayores.

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Al parecer se habían registrado más problemas de pago de la renta en el pasado, si bien siempre se solucionaron por la vía amistosa. Ahora, después de un retraso de catorce meses, tan solo están a la espera del lanzamiento para ser desalojados. Se desconoce la fecha prevista, ya que según ha podido saber este periódico el Juzgado tendrá en cuenta las circunstancias especiales del desahucio al tratarse de una residencia de personas mayores. El operativo tendrá que involucrar, además de a familiares que puedan hacerse cargo de los internos, a los servicios sociales del Ayuntamiento de Avilés y del gobierno regional.

Pero ese no es el único problema al que se enfrenta la sociedad que gestiona el geriátrico La Fontana. Tras conocer la información desvelada ayer por este periódico, la Consejería de Servicios y Derechos Sociales del Principado ha recabado de la Policía Nacional el correspondiente atestado de la intervención realizada el pasado domingo y en días sucesivos. La primera decisión después de conocer los hechos ha sido iniciar los trámites para la apertura de un expediente sancionador a la residencia privada.

El procedimiento se inicia a raíz del informe recibido en el que se detalla la situación vivida en la noche del sábado. Tal y como publicó LA VOZ, un coche patrulla de la Policía Nacional se encontraba haciendo su habitual ronda nocturna en el centro de la ciudad, cuando halló a un hombre de avanzada edad que estaba de madrugada en el cruce de la calle de La Cámara con la plaza de España. Los agentes le preguntaron los motivos por los que estaba en la calle y su procedencia, lo que les condujo a la residencia La Fontana, ubicada a tan solo unos metros.

Una vez allí, los agentes llamaron al timbre, pero comprobaron que no contestaba ningún responsable del cuidado de los ancianos. Procedieron a acceder al interior y sus sospechas se cumplieron. Los internos estaban solos de noche, y alguno de ellos en situación de emergencia.

La Policía Nacional avisó de forma inmediata a los servicios médicos, que acudieron a la residencia para atender a algunos de los ancianos. El caso más grave era el de uno que fue hallado tendido en el suelo junto a su cama, sin que pudiese contar con la ayuda de ningún cuidador.

Aunque fue sometido a una primera revisión médica en su habitación, posteriormente fue trasladado al Hospital Universitario San Agustín para ser sometido a una exploración más completa.

De forma paralela a la atención de los residentes en el geriátrico privado, la Policía Nacional de Avilés abrió las correspondientes diligencias para conocer el motivo por el que estaban solos en el turno de noche. Según ha podido saber este periódico, a lo largo de la semana se ha tomado declaración a los trabajadores y a los gestores de La Fontana.

Expediente sancionador

En cualquier caso, la consejera de Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela, manifestó ayer en Avilés que el contenido del atestado policial «es motivo suficiente para poner en marcha un expediente sancionador». Aunque no precisó las indagaciones que hará el gobierno regional a partir de los próximos días, anunció que se harán las comprobaciones pertinentes y no descartó que el resultado pueda ser el cierre de la residencia de personas mayores si ha incumplido las condiciones de su autorización. Según explicó Pilar Varela, La Fontana cuenta en la actualidad con unas diecisiete personas ingresadas y en caso de una clausura de su actividad garantizó la atención de los usuarios.

Este periódico intentó ayer por segundo día consecutivo ponerse en contacto con los gestores del geriátrico, sin obtener resultado alguno. El centro permanecía cerrado a cal y canto, y solo era posible comunicarse con una cuidadora a través de un interfono situado a nivel de calle.