Un retraso en el contrato impide realizar este año la campaña de control de gaviotas

Un polluelo de gaviota busca comida en los cubos de basura de la plaza de España. / LVA
Un polluelo de gaviota busca comida en los cubos de basura de la plaza de España. / LVA

La empresa adjudicataria solo ha podido retirar nidos vacíos de los tejados y capturar ejemplares adultos de paloma

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

Las molestias que generan las gaviotas en el casco urbano se agravarán en los próximos meses a causa de la ausencia este año de la campaña de control que contrata el Ayuntamiento. La razón esgrimida desde el gobierno municipal es la adaptación del contrato a los requisitos de la nueva Ley de Contratos, lo que a efectos prácticos ha supuesto un retraso de tres meses. Ese plazo pasaría desapercibido en otro servicio, pero en este caso ha sido suficiente para llegar tarde a la retirada de huevos y nidos de los tejados.

La empresa adjudicataria, Larus Control, apenas ha podido recoger los nidos ya vacíos en las últimas semanas, con los polluelos haciendo sus pinitos de vuelo junto a los ejemplares adultos por los tejados, calles y plazas de la ciudad. Malas noticias para los hosteleros, que en los últimos meses habían clamado por medidas más contundentes para controlar la población de gaviotas ante los daños que causan en las terrazas.

El avistamiento de más polluelos que nunca en los tejados, primero, y en el suelo en algunos casos, del casco histórico había llamado la atención en los primeros meses del verano. Los menos avezados en el vuelo se caían frecuentemente, quedaban desorientados al abrigo de los soportales y llamaban la atención de los peatones con sus sonidos. El Ayuntamiento comenzaba a recibir numerosas llamadas de vecinos que veían los nidos de los tejados llenos de huevos, primero, y polluelos, después, sin que nadie hubiese atendido sus requerimientos para retirarlos, tal y como sucede en Avilés desde el año 2004.

El gobierno municipal inició el expediente de adjudicación del servicio el pasado mes de abril, en tiempo y forma para abordar la campaña en los meses clave de junio y julio. Pero se encontró con los problemas de adaptación del contrato a la nueva Ley de Contratos y la adjudicación se dilató hasta los primeros días del mes de agosto.

La empresa elegida para el lote de control de las gaviotas y las palomas este año, la gallega Larus Control, se quedó entonces sin margen de maniobra. Los nidos estaban ya vacíos de polluelos, salvo alguna caída a la vía pública o la atención de un pollo con un ala rota junto a las vías del tren en Larrañaga. Ante este panorama, la única labor realizada en la segunda quincena de agosto y los primeros días de septiembre -se ha ampliado la campaña hasta el día 15- ha sido recoger nidos y más de 120 kilogramos de basura generada por las gaviotas en los tejados. También se ha atendido el servicio de reclamación de los vecinos, con en torno a setenta llamadas atendidas.

La adjudicación del control de gaviotas se hizo este año por un importe de 19.545,45 euros, más un IVA de 4.104,55 euros en un proceso con dos ofertas, la ganadora de Larus Control y la de Locus Avis, compañía que se había ocupado de la mayoría de las campañas desde la puesta en marcha del servicio. En este ejercicio de 2018 se le asignó el control de estorninos en 4.450 euros más un IVA de 934,50 euros, aunque en este caso no habrá problemas con el retraso en la contratación puesto que la campaña se desarrolla en otoño.

El Ayuntamiento prevé cambiar los pliegos de condiciones de estos contratos a partir del próximo año, con la finalidad de evitar contratiempos como el surgido en 2018 con la nueva Ley de Contratos. La intención es ampliar el tiempo de concesión del servicio de control de aves en la ciudad a un plazo de dos años.

Si se toma como referencia el balance de la campaña de control de aves del año pasado, en 2018 se han dejado de retirar más de setenta nidos y más de ochenta pollos de gaviota.

El control de gaviotas y palomas es un tema muy sensible entre los hosteleros, en especial los que tienen terrazas al aire libre. El sector ha lamentado con insistencia en los últimos meses la suciedad y destrozos. También aventuraba, aún sin conocer los problemas con el contrato de control de aves de este año, que cada vez se nota la presencia de más ejemplares, que se lanzan sobre las mesas para 'robar' los pinchos de los clientes, con frecuentes destrozos en vasos, copas y platos.

Más información

Campaña de estorninos

El lote del contrato que afecta al control de estorninos no sufrirá, en cambio, ningún retraso, ya que son trabajos se realizan con la llegada del otoño. La empresa Locus Avis comenzará a ahuyentar a este tipo de aves a lo largo del próximo mes de octubre. El procedimiento que se utiliza contiene dos fases, por un lado el vuelo de aves rapaces que intimidan con su presencia a los estorninos, y por otro la emisión en árboles, parques y zonas verdes de grabaciones de sonidos que imitan el ruido que hacen cuando se sienten atacados. Las aves que están posadas en las ramas se sienten también en peligro y huyen espantadas fuera del casco urbano, que es el objetivo de este tipo de campañas.

Temas

Avilés

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos