El Santander concentra sus oficinas en el antiguo Popular de La Cámara

La antigua sede del Popular ha sido recientemente reformada. / OMAR ANTUÑA
La antigua sede del Popular ha sido recientemente reformada. / OMAR ANTUÑA

La entidad cierra hoy la sucursal en la casa de Josefina Balsera tras hacer lo mismo con la de Palacio Valdés

RUTH ARIASAVILÉS.

El Banco Santander cierra hoy una de sus oficinas más emblemáticas de Avilés, la que se encuentra en los bajos de la casa de Josefina Balsera, la actual casa parroquial de Santo Tomás, dentro del proceso de reestructuración de la entidad después de la adquisición del Popular hace ahora algo más de dos años. Los empleados de ambas entidades se concentrarán en la antigua sede del Popular, también en la calle de La Cámara, en la esquina con La Muralla, que ha sido recientemente reformada.

Habrá que restar, eso sí, aquellos que se acojan al programa de bajas voluntarias abierto hasta el próximo mes de noviembre, porque el compromiso alcanzado entre el banco y los sindicatos es el de recolocar a la totalidad de los trabajadores que decidan seguir permaneciendo en la plantilla de la entidad. De hecho, ya ha habido movimientos en los últimos días y la previsión es que los siga habiendo, porque aún restan por ejecutarse otros cierres en la comarca, como en de la sucursal de la avenida Principado de Las Vegas, en Corvera, prevista para el próximo día 18.

En total, en esta segunda mitad del año la previsión es que el Santander finalice con 25 oficinas menos en toda Asturias. En Avilés, además de la de La Cámara, 45, también cerró a finales de junio otra de las sucursales de la entidad, la de la calle Palacio Valdés. Queda la incógnita de qué ocurrirá en el futuro con la que se encuentra en el edificio del Gran Hotel, en Emile Robin, la única que pervivirá en la ciudad a partir de mañana junto a la de La Cámara, 20.

El pasado junio cerró sus puertas otra de las sucursales del Santander, la que se encontraba en la calle Palacio Valdés, mientras que otras como la de Versalles y la de Severo Ochoa lo hicieron ya hace tiempo, después del estallido de la crisis de 2008.

De esta manera, las entidades bancarias continúan redimensionándose a la baja y quedándose en muchos casos con una sola oficina o reduciendo su presencia en los barrios en otros, cuando no desapareciendo por completo. Pero además de los cierres, la tendencia generalizada es hacia un nuevo modelo de oficina, con menos puestos de caja y más de gestores, orientadas a un trato más personalizado y enfocado al ahorro y la financiación más que a las operaciones corrientes, que cada vez tienden más a hacerse a través de internet o de los cajeros automáticos.

En este proceso de reestructuración del Santander la previsión es cerrar hasta 1.150 oficinas en todo el país en varias oleadas, 334 de ellas este mes de octubre. Hoy cierran sus puertas 160 locales del territorio nacional, mientras que el próximo día 18 lo harán otros 174, entre ellos el de Corvera. El expediente de regulación de empleo continuará ejecutándose a lo largo del mes de noviembre, cuando está contemplado el cierre de otras 412 sucursales, sin que conste de momento que ninguno de estos cierres vaya a producirse en la comarca avilesina.