«En Saturrarán las presas sufrían doble represión por ser rojas y ser mujeres»

Carolina Lasheras denunció ayer en el Avilés las condiciones de vida en esta cárcel de mujeres que funcionó al finalizar la Guerra Civil

E. FANJUL AVILÉS.

El Museo de Avilés acogió ayer tarde la conferencia 'La cárcel de mujeres de Saturrarán' de la historiadora Cristina Lasheras, con motivo de la exposición 'Las fosas del olvido. Fotografías de Eloy Alonso'. En ella, la ponente expuso los resultados de su investigación sobre «las condiciones de vida de las mujeres que fueron represaliadas por el bando vencedor en la Guerra Civil y encarceladas en la prisión de Saturrarán, un antiguo seminario de la costa guipuzcoana que fue reconvertido en presidio y estuvo en funcionamiento desde 1938 hasta 1944», explicó. Lasheras recogió e testimonios orales y documentales de la época. «Tuve la suerte de conocer a Ángeles Suárez Peón, conocida como Maricuela que, a punto de cumplir cien años., y ella me facilitó documentos y fotografías y me puso en contacto con otras reclusas». La historiadora habló primero de la situación de las mujeres en la vida pública antes de la Guerra Civil. Después ofreció una reconstrucción de la vida en este penal regido por monjas, «del hambre, la falta de higiene, las humillaciones».

Lasheras expuso la doble represión a la que se vieron sometidas estas mujeres, «una represión sexuada en la que se les aplicaba unos castigos diferentes a los hombres como raparlas al cero, las purgas con aceite de ricino o los desfiles con escarnio público». También relató cómo a «se les arrebataban a sus hijos a los que no volvían a ver».

 

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