La segunda fase de la renovación de la LD-III comenzará en octubre

Interior de las instalaciones de la acería LDIII de ArcelorMittal en Avilés. / MARIETA
Interior de las instalaciones de la acería LDIII de ArcelorMittal en Avilés. / MARIETA

Similar a la acometida hace tres años, culminará la modernización de la acería y requerirá una parada de al menos mes y medio de duración

J. F. GALÁNAVILÉS.

ArcelorMittal tiene previsto iniciar a principios de octubre la segunda y última fase de la renovación de la Acería LD-III, en Tabaza (Carreño). Con un coste que podría superar los setenta millones de euros, los trabajos requerirán una parada de al menos mes y medio y serán similares a las de la primera, acometida en 2016. Consistió en remodelar una de las dos máquinas de colada continua con un molde vertical, el cambio de la vasija y del anillo de soporte de uno de los dos convertidores, una nueva caldera y un nuevo sistema de captación la sustitución de varias vigas carrileras y la dotación de un nuevo puente grúa.

La segunda fase supondrá una intervención equivalente. La remodelación de la máquina de colada continua número dos conservará el sistema de molde curvo y permitirá suministrar al tren de chapa gruesa de Gijón desbastes de mayor ancho y espesor que los actuales, lo cual contribuirá a que el tren pueda incrementar su eficiencia y proporcionar un producto de mayor calidad a sus clientes. Por otro lado, el sistema de captación, aspiración y depuración de gases del convertidor incorporará, «al igual que en la primera fase, las mejores técnicas disponibles de protección ambiental para minimizar las emisiones al exterior». En el área de las depuraciones secundarias de convertidores se mejorará la capacidad de aspiración mejorando el diseño actual y la automatización del sistema.

El proyecto también contempla un nuevo puente grúa gemelo al que ya se instaló en 2016. De 499 toneladas de peso y 450 de capacidad, sustituirá al que se utiliza para mover las cucharas de acero líquido que cargan las máquinas de colada continua. La grúa arribó a Avilés en barco a principios de año y el montaje se inició de forma inmediata. Se lleva a cabo en el exterior, e introducirla requerirá 'cortar' la nave.

Desbastes

De cara a la parada Arcelor también ha hecho acopio de desbastes (chapa) de acero para mantener la producción. Los recibe igualmente por mar, en su mayoría procedente de Brasil, con Avilés como puerto de entrada. La multinacional manifestó en su momento que importar la chapa podría resultar más rentable que fabricarla en Asturias.

La Acería LDIII entró en servicio el 23 de junio de 1988 y fue inaugurada por el Rey Juan Carlos. Considerada en su momento la más moderna de Europa, su construcción obedeció a la necesidad de adecuar las estructuras productivas a la exigencias planteadas al sector siderúrgico tras el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea.

Por otra parte, la empresa ha señalado para el martes una reunión con los sindicatos en la que se abriría la negociación del convenio.