«Los senegaleses son gente pacífica, sonriente y acogedora»

El libro se presentó ayer en el centro universitario. / MARIETA
El libro se presentó ayer en el centro universitario. / MARIETA

«No hay mafias detrás de ellos», manifiesta Concepción Urdampilleta durante la presentación del libro 'La inmigración senegalesa en Asturias'

J. F. G AVILÉS.

«Senegal es un país pacífico y acogedor. La gente sonríe, y si emigra es por necesidad. Aunque la situación ha mejorado algo en los últimos años allí el futuro aún es difuso». Profesora del instituto Alfonso II de Oviedo, Concepción Urdampilleta es la autora de 'La inmigración senegalesa en Asturias', un libro que trata de «desmontar los infundados prejuicios que pesan sobre la comunidad senegalesa afincada en Asturias.

«No hay mafias detrás de ellos, y las mujeres no se dedican a la prostitución pese a que algunos se permiten el lujo de tratarlas como si así fuera. El mayor problema al que se tienen que enfrentar «se deriva del color de su piel y de su condición de musulmanes. Todavía hay racismo», manifestó durante la presentación del libro, celebrada ayer en el Centro de Servicios Universitarios. La acompañaban el filósofo Alberto Hidalgo, y profesor de la Universidad de Oviedo, y El Hadji Gaye, senegalesa afincada en España.

Urdampilleta quedó prendada de Senegal y de sus gentes durante un viaje que realizó en 1999 como cooperante de una oenegé en el marco de un proyecto de alfabetización en el que participó durante dos meses. A su regreso a Asturias «tomé contacto con la durísima realidad que viven los emigrantes, sobre todo los senegaleses», y decidió involucrarse.

Una vez cruzan la frontera «al principio se dedican a la venta ambulante. Todos los negros que están en el top manta y andan vendiendo por los bares son senegaleses que por lo general no llevan mucho tiempo en nuestro país. Luego, una vez consiguen regularizar su situación, entran en el mercado laboral, especialmente en los sectores de la construcción, el transporte y la pesca», explicó durante su intervención.

La primera parte del libro «se centra en la tradición, la cultura, y las costumbres de Senegal, «un país de gente pacífica con una particular visión de la religión musulmana que marca su identidad», mientras que la segunda se adentra en «la evolución de la comunidad senegalesa en Asturias». Está formada, aseguró, por unas 1.500 personas. «La mayoría vive en Oviedo y en menor medida en Gijón. En Avilés no creo que lleguen a ser un centenar», concluyó Concepción Urdampilleta.