El servicio de Urgencias del San Agustín, con el mismo volumen de actividad que en invierno

Los boxes del servicio de Urgencias del San Agustín se han saturado este pasado mes de julio de manera inusual. / MARIETA
Los boxes del servicio de Urgencias del San Agustín se han saturado este pasado mes de julio de manera inusual. / MARIETA

Atiende durante el último mes un promedio diario de unas 194 consultas, casi igual que en época de gripe

RUTH ARIASAVILÉS.

El paciente que haya tenido la mala fortuna de haber tenido que acudir al servicio de Urgencias del Hospital Universitario San Agustín de Avilés se habrá encontrado con un panorama muy similar al de diciembre, enero o febrero, es decir, una gran cantidad de gente en las salas de espera y en los boxes, solo que sin jerseys de lana ni abrigos y vestidos, a cambio, mayoritariamente en manga corta.

No es la imagen habitual en los meses de verano, o por lo menos no es a la que se estaba habituado hasta ahora, ya que lo más habitual es que el verano sea la época más liviana en el hospital. La menor concentración de virus y bacterias en el aire, ya que se mueven mejor con temperaturas bajas, hace que la gente enferme menos, por lo que el servicio de Urgencias suele estas bastante 'desatascado', y también en las plantas suele haber una menor actividad tanto por el hecho de que ingresan menos pacientes como por el descenso de la actividad quirúrgica que se programa para poder dar vacaciones al personal.

No son las únicas variables, sin embargo, que influyen en el número de pacientes que se ven obligados a acudir al San Agustín. En juego entra también la cada vez más elevada edad de los pacientes y, con ella, el padecimiento de procesos crónicos y pluripatologías que hacen que cada vez necesiten más de asistencia sanitaria. Toda una larga lista de procesos relacionados con la edad está detrás del hecho de que el promedio de consultas atendidas en Urgencias haya estado este pasado mes de julio en unas 194 diarias, una cifra que se encuentra mucho más cerca de las que se registran en los meses en los que la gripe hace de las suyas que de lo que se espera de un mes veraniego de calor. Las consultas no se deben a una enfermedad en concreto, sino al estado general de una población cada vez más envejecida y, por tanto, más delicada de salud.

El nivel de envejecimiento en el área sanitaria de influencia del San Agustín, que incluye los concejos de Avilés, Corvera, Castrillón, Illas, Gozón, Pravia, Cudillero, Muros de Nalón y Soto del Barco, es de 2,25 pacientes mayores de 65 años por cada uno menor de 15. Pero además ocurre que el número de pacientes ingresados mayores de 80 años se encuentra de media en el 40% a lo largo del año, cuando hace apenas dos ejercicios era del 32,8%. Este último mes ha rondado el 38%, y eso que es mucho más habitual que esos ingresos se produzcan en las épocas de frío, más sensibles para este tipo de pacientes.

Refuerzos de personal

Lo cierto es que el perfil de los pacientes está cambiando a pasos agigantados. Los procesos agudos, que copaban las camas hace unas pocas décadas, han sido sustituidos por los crónicos con múltiples dolencias, pacientes muy delicados y de manejo complejo, que requieren una mayor dotación de personal de los centros hospitalarios, porque se trata de un problema que no es exclusivo de Avilés, sino de toda Asturias, aunque sí es cierto que el área sanitaria III es la que cuenta con peores índices de envejecimiento de todo el Principado.

El mes de agosto se ha iniciado, al menos en Avilés, con mejores promedios que el de julio, con una menor saturación del servicio de Urgencias, pero sigue siendo necesario realizar refuerzos de personal con respecto a lo previsto inicialmente, con el agravante de que apenas hay profesionales en las bolsas de empleo.

Mientras, en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo, al inicio del verano fue incluso necesario reabrir alguna de las plantas que se había cerrado, como sucede en cada campaña estival, debido al elevado número de nuevos ingresos, algunos programados, pero otros muchos procedentes del servicio de Urgencias.

En Avilés no se ha llegado a esa situación, sobre todo debido al hecho de que ya no se cierran plantas completas, sino que se reduce su número de camas, y esto hace más fácil acomodar, en caso necesario, a algún paciente urgente sin obligar a una gran reorganización de medios humanos y materiales.

Este nuevo sistema se puso en marcha hace ahora tres veranos, tras la llegada de Enrique González a la gerencia del área sanitaria avilesina, y ha resultado ser más ágil que cierre habitual de plantas que se venía llevando a cabo históricamente. Implica además que los pacientes siguen siendo tratados en su unidad correspondiente y no se ven obligados a ingresar en otra que no se corresponde a su patología.

Este verano solo se cierran dos plantas y en ambos casos por obras, ya que se está continuando con la adaptación de habitaciones a personas con movilidad reducida, habilitándose dos por planta, para lo que se aprovecha el periodo estival, tradicionalmente con una menor actividad.

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