«Siempre hemos vivido codo a codo con el pueblo »

Sor Nieves Fernández./O. ANTUÑA
Sor Nieves Fernández. / O. ANTUÑA

La directora del Luisa de Marillac hace balance del siglo y cuarto de la «simbiosis» de las hijas de la Caridad con los vecinos y familias de Miranda

EVA FANJULAVILÉS.

Sor Nieves Fernández Núñez lleva seis años al frente del colegio Luisa de Marillac. En el año conmemorativo del 125 aniversario del centro, su objetivo se centra en mantener el vínculo con Miranda y ser el «centro de referencia para las familias de la zona».

-¿Qué supone cumplir 125 años?

-Estamos orgullosos y contentos porque siempre este colegio se ha destacado un poco por vivir muy codo con codo con el pueblo de Miranda. Hay una simbiosis, hemos sabido convivir y estar presentes pues unos cuantos años, desde 1894.

-¿Qué momentos destacaría?

-Yo creo que la apertura a la modernidad, cuando se hizo la ampliación porque el colegio se quedaba pequeño y había que adaptarlo a las nuevas leyes. Y en los años 70, la incorporación de personas seglares al profesorado.

-¿Cuántas monjas están ahora?

-Estamos seis Hijas de la Caridad y en activo solo yo. Las demás hacen labor de apoyo en portería, en el autobús, pero como docente solo yo.

-¿Cómo afrontaron el cambio?

-Supuso abrirse y saber colaborar. Antes era una profesora entre todas las hermanas y ahora es al revés. El reto es la renovación, los profesores tenemos que estar formándonos continuamente en innovación educativa, trabajo cooperativo, por proyectos, aprendizaje por servicio, e intentamos hacer a los niños protagonistas de su propio aprendizaje.

-¿En qué consiste su 'carisma'?

-Es el legado de San Vicente de Paúl, nuestro fundador, es estar siempre con los pobres él decía «si un pobre tiene hambre no te va a escuchar hablar de Dios, primero dale de comer y luego háblale de Dios».

-¿Realizan intervención social?

-Sí, por supuesto, en la medida que podemos intervenimos. En un colegio como éste pues siempre hay que comprar un chándal, o los libros para poder estudiar, porque algunos no tienen recursos.

-Por lo que no son elitistas.

-No lo somos, no (risas), y muchos no nos creen. Eso se ve en los niños, que se sienten cómodos, respetados y valorados como personas. Intentamos crear un clima de sencillez y de cercanía en la relación.

-¿A qué dedican más esfuerzo?

-Pues a la atención a la diversidad, pues que todos los niños con el problema que tengan estén atendidos. Para ello tenemos personal de apoyo. Además en Secundaria desdoblamos el grupo en dos si es necesario, en lengua y matemáticas.