«Hay una supuesta izquierda rencorosa y poco constructiva que no mira más allá de la pared»

La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, ayer durante la entrevista en La Lupa. / JOSÉ SIMAL
La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, ayer durante la entrevista en La Lupa. / JOSÉ SIMAL

«Sacar adelante los proyectos importantes requiere sintonía», subraya la alcaldesa, Mariví Monteserín, en La Lupa de Canal 10

J. F. GALÁN AVILÉS.

El soterramiento ferroviario, la futura carretera de acceso al puerto, el Niemeyer o la situación interna de la Corporación fueron algunos de los temas que se abordaron ayer en la entrevista que concedió la alcaldesa de Avilés, la socialista Mariví Monteserín, al programa de Canal 10 La Lupa, la televisión de LA VOZ DE AVILÉS-EL COMERCIO. Su director, Juan Neira, también le preguntó por el futuro uso del suelo que ocupan las baterías de cok una vez cesen su actividad, la oficialidad, la comisión del agua, el descenso de la población y su envejecimiento y en definitiva, por todos los temas que hoy son actualidad y que a medio o largo plazo marcarán el devenir de Avilés.

La alcaldesa reconoció que la relación con los tres grupos situados a la izquierda del PSOE «no es todo lo fluida que me gustaría, sobre todo en aquellos aspectos que realmente afectan a la ciudad», y afeó a Somos, IU y Ganemos que centren su labor «en aspectos internos, en cuestiones burocráticas y administrativas pero poco prácticas». Monteserín considera que «muchas veces no miran a lo que está fuera de las paredes» y asegura que «no han hecho propuestas». «Es una izquierda muy rencorosa y muy poco constructiva», apostilló.

La situación política en el Ayuntamiento se ha enrarecido tras la decisión de tres concejales del PP de abandonar el partido para declararse no adscritos, algo que «ha complicado el ambiente», en palabras de Monteserín. «El PP tiene esa tendencia, trasladar sus problemas y sus errores a los demás. Ante esta situación lo único que podemos hacer es ajustarnos estrictamente a los reglamentos», señaló.

Infraestructuras

El soterramiento de las vías del tren a su paso por la ciudad y la denominada Ronda Norte, la futura nueva carretera de acceso al puerto, ocuparon buena parte de la charla. La alcaldesa lamentó «el tiempo perdido» a la vez que subrayó el entendimiento entre el Ministerio de Fomento, el Principado y el Ayuntamiento que preside.

«Sacar adelante los temas importantes requiere sintonía y que las propuestas cuenten con el respaldo de la ciudad. Hemos hecho un trabajo fructífero que en estos tiempos de profunda desconfianza en las instituciones cobra especial valor», subrayó. En el caso del soterramiento recordó que «el proyecto inicial contemplaba un túnel a veintisiete metros de profundidad que finalmente, gracias a la aportación del Ayuntamiento, se ha reducido a menos de nueve, lo que facilita su ejecución, pero tenemos dos ríos y una serie de cuestiones técnicas que ahora están siendo objeto de estudio por parte de los mejores técnicos del Ministerio de Fomento».

En lo que a la Ronda Norte se refiere se ha planteado una propuesta «que no afecta a Castrillón», cuyos recursos judiciales tiraron abajo el acuerdo anterior. «Esperamos que ahora no haya parones judiciales. La Ronda Norte no dará únicamente salida a los tráficos portuarios, también al que generan las empresas situadas en su entorno y, además, permitirá una conexión directa con el Hospital San Agustín y contribuirá a la sostenibilidad medioambiental. Espero que no haya parones judiciales ni de otro tipo y podamos ir en línea recta», señaló.

Monteserín no cree necesario crear una nueva sociedad cuyo cometido sería sacar el proyecto adelante. «Una vez concluya el estudio, que será el que dictamine si el proyecto es viable, se firmará un convenio entre las tres administraciones que establecerá presupuestos y plazos», dijo, estimando que esto ocurrirá dentro de un año».

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Nueva centralidad

El soterramiento de las vías, el nuevo trazado de acceso rodado al puerto y el cese de actividad de las baterías de cok de Arcelor-Mittal liberarán nuevos terrenos en el entorno del Niemeyer. «Es la nueva centralidad es un proyecto que supondrá no solo la transformación urbana de Avilés, sino también a nivel ambiental. Las empresas privadas, el puerto y el propio Ayuntamiento ya están invirtiendo para responder a la normativa», recordó, subrayando que en este asunto «Avilés ha mejorado muchísimo» y que en lo que se refiere a calidad ambiental «es otra ciudad». Destacó que «éramos una de las más contaminadas de España y ya no es así, lo que no quiere decir que aún quede mucho por hacer».

Monteserín ahondó también en el futuro de los 400.000 metros cuadrados de terreno que liberarán las baterías, donde cree que «se abre una oportunidad fantástica» aunque es «un espacio en el que hay que invertir una cantidad importante de dinero par achatarrar, limpiar el terreno y descontaminarlo». Su destino lo tiene claro: «Ahí van a convivir las áreas relacionados con la industria del sector metal-mecánico vinculadas al acero con la industria 4.0 y las nuevas tecnologías en estrecha colaboración con los centros de investigación tecnológica ya asentados en la zona, alguno de ellos de los más importantes del mundo».

El Niemeyer

El Niemeyer está llamado a ser la bandera de esa nueva centralidad, su icono. La alcaldesa reconoce que «tuvo un momento de esplendor al que siguió un trauma, y superar los traumas requiere tiempo». Aún así, cree que se está recuperando y su salud es buena. «Quizá su actividad no sea tan sonora, pero cuenta con el total respaldo del público. Los espectáculos llenan, que es lo importante», señaló.

El centro «necesitará más medio económicos, pero mientras no los tengamos de nada sirve hundirse en la melancolía. Lo que se está haciendo quizá resulte menos espectacular pero es más eficaz. Está muy bien que venga Brad Pitt, pero tampoco lo vamos a tener aquí todos los días. Lo que necesitamos son exposiciones, congresos, espectáculos y otras actividades que atraigan al público, y no podemos es ponernos melancólicos. Hay que hacer lo máximo con lo que tenemos, que es mucho menos que lo que tienen centros como el Guggenheim o el Centro Botín de Santander. Y si mañana podemos hacer más pues mucho mejor.

La comisión del agua no se quedó fuera de la conversación. «Ante la falta de propuestas una de las normas de esta supuesta izquierda es sacar tajada de la corrupción aunque no haya nada. Después de dos comisiones en la que han declarado muchos técnicos ha quedado claro que crear una empresa mixta con un socio privado bajo control municipal ha sido un acierto. El proceso ha sido diáfano y transparente, sin contradicciones entre los informes técnicos y las decisiones políticas», zanjó Monteserín.