Las tensiones vuelven a aflorar en Melca por el reparto del patrimonio

Las tensiones vuelven a aflorar en Melca por el reparto del patrimonio

José Luis García Arias y su hijo afín rechazan la propuesta presentada por los actuales gestores y estos denuncian «obstruccionismo»

RUTH ARIASAVILÉS.

Las diferencias en el seno del Grupo Melca se volvieron a evidenciar ayer en la reunión de la junta general que debía votar la propuesta de reparto del patrimonio de Cartera de Inversiones, la matriz del grupo. La presentaba el liquidador, Daniel García Becerril, uno de los hijos del fundador del grupo, José Luis García Arias, claramente enfrentado a su padre y, de haber salido adelante, hubiese supuesto la liquidación de la matriz y el reparto de todos sus bienes, tanto propiedades inmobiliarias como acciones en empresas cotizadas y no cotizadas. La propuesta necesitaba del visto bueno de todos los accionistas, pero fue rechazada por García Arias y su hijo afín, Luis Miguel, representado por un abogado.

Los actuales gestores aseguran que el planteamiento que ayer se sometió a la junta había sido elaborado «tomando como base los informes elaborados por los peritos designados a petición de García Arias para impugnar las cuentas de 2015». Este, sin embargo, rechaza ese punto, asegura que esos peritos fueron nombrados por un juez, y asegura que el reparto «no es proporcional, equitativo ni justo». Mientras, la parte que representan su exmujer y dos de sus hijos denuncia «obstruccionismo», y que el único objetivo de García Arias es «perjudicar el prestigio y la imagen del grupo».

En juego están unos 123 millones de euros y empresas de varios sectores, desde la construcción al sanitario o el industrial, que deberán ser repartidos entre los cinco socios: José Luis García Arias, su exesposa Isabel Becerril, y sus tres hijos, Elena, Daniel y Luis Miguel. Después de esta operación, Cartera de inversiones Melca se liquidaría y cada socio gestionaría su propio patrimonio. Resta apenas un mes para que venza el plazo y, de no haber acuerdo, algo que parece poco probable, intervendrá una autoridad judicial.

De momento García Arias ha solicitado ya la mediación del IMPA (Instituto de Mediación del Principado), un servicio especializado en conflictos económicos. «No me vale el arreglo que ellos me imponen y no ha habido diálogo en ningún momento», señala el empresario, que acusa también a los gestores de valorar los inmuebles por encima de su precio de mercado.

El proceso

Cartera de Inversiones entró en liquidación en julio de 2016 después de aflorar un intenso conflicto en el seno del grupo. Según los actuales gestores, el problema se debió a «las operaciones de alto en riesgo en bolsa» de García Arias, que «provocaron pérdidas millonarias y motivaron su cese». El fundador, por su parte, reconoce que en ese momento la bolsa estaba en un momento «bajo», pero que posteriormente se recuperó.

Por contra, desde que Elena y Daniel García Becerril están al frente de la empresa, la deuda de esta se habría reducido en un 80% y se habrían generado beneficios «por más de doce millones de euros». En este tiempo ha crecido la presencia de Melca en el sector científico y sanitario y también en el inmobiliario. El grupo incide en que en este tiempo se ha incrementado el patrimonio social y se ha «protegido» el valor de las empresas del grupo, así como «el futuro de los puestos de trabajo».

Ayer además se produjo la dimisión de Daniel como liquidador, un cargo que a partir de ahora ostentará su hermana Elena. «La obligación es liquidar, pagar las deudas y repartir el excedente entre los socios», recuerda José Luis García Arias, que insiste en la necesidad de que sean todos los socios los que aprueben el reparto, algo que a este primer intento no se ha logrado.

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