Los trabajadores de Daorje anuncian movilizaciones ante el cierre de baterías

Trabajadores de Daorje, en una protesta. / LVA
Trabajadores de Daorje, en una protesta. / LVA

El comité afirma que hay doscientos empleos en juego y que «no se sabe nada de excedentes, recolocaciones ni de garantías de empleo»

J. F. GALÁNAVILÉS.

El comité de empresa de Daorje ha acordado llevar a cabo movilizaciones ante la incertidumbre que genera entre los trabajadores el próximo apagado de las baterías de cok de Avilés y la falta de acuerdo en la subrogación de Locomotoras. En ambos casos advierte de que los «cambios son inminentes, a partir del 1 de septiembre».

En el primer apartado sostiene que «están en juego doscientos empleos directos en baterías. A día de hoy no tenemos más que un listado de personal e información técnica del cierre. No se sabe nada sobre excedentes, recolocaciones y garantías de empleo, problema que afectará a la totalidad de la plantilla de Daorje Avilés», esgrime el comité. En cuanto a Locomotoras, el listado de subrogación ha sido rechazado «a causa de eliminar de la lista a un operario sin motivo razonable».

Las movilizaciones no han sido acordadas ni en tiempo ni en forma. En este sentido, el comité hace una llamamiento «a todos los trabajadores» para que acudan a cuantas acciones convoque «en defensa de nuestros puestos de trabajo y el derecho al empleo».

Daorje es la principal de las aproximadamente treinta empresas auxiliares de Arcelor en Asturias. Los contratos que mantiene con la multinacional dan empleo a unos 1.500 trabajadores. Le siguen Jofrasa, de limpieza industrial y de locales, y Asturmasa, de transporte, con unos trescientos cada una.

Arcelor tiene previsto iniciar el apagado de las obsoletas y contaminantes baterías de cok de Avilés el 1 de octubre pese a que para tal fecha las que construye en Gijón, donde centrará toda la producción, aún no estarán operativas. La situación obliga a la multinacional a importar cok, el combustible de los altos hornos, durante al menos un mes.

La empresa estima que el definitivo apagado no se producirá hasta finales de año. Arcelor desmantelará la instalación antes de devolver el terreno, que ocupa en régimen de alquiler, a su propietario, Sepides, que a su vez asume la tarea de descontaminar el suelo. Son unos 400.000 metros cuadrados disponibles para nuevas empresas, y sobre la mesa ya hay un proyecto de envergadura.

Química del Nalón, propietaria de una parcela en las inmediaciones de baterías, anuncia una inversión de nueve millones de euros centrada en explotar, previa modernización, la planta de tratamiento de aguas amoniacales de las propias baterías. La compañía del Grupo Orejas también tiene previsto trasladar a la zona su centro de I+D y una compañía biotecnológica.