Los trabajadores de Montrasa piden la subrogación o la recolocación

Imagen de archivo de trabajadores de Montrasa en el juzgado. / M. A.
Imagen de archivo de trabajadores de Montrasa en el juzgado. / M. A.

El juicio comenzó ayer en el Juzgado de lo Social Número 2 de Avilés y se reanudará el próximo viernes

J. F. G. AVILÉS.

Los veintinueve trabajadores de Montrasa que fueron despedidos en marzo de 2016 después de que la empresa renunciase a una subcontrata en Alcoa solicitan la subrogación en alguna de las empresas auxiliares de la multinacional estadounidense. El juicio comenzó ayer en el Juzgado de lo Social Número 2 de Avilés y se reanudará el próximo viernes. Durante la vista declararon representantes de distintas empresas auxiliares.

Los trabajadores apelan a los denominados acuerdos de Oviedo. «Dicen que cuando hay excedentes, como es nuestro caso, tienen que recolocarte en las demás empresas auxiliares. Siempre ocurrió así en Arcelor y también en Alcoa. Lo que pasa es que no hay actas ni nada, pero es lo normal, recolocarte en otras empresas. Nunca tendríamos que haber llegado a este extremo, tres años de desasosiego, de las familias pasándolo mal», manifestó antes de la vista el representante de los trabajadores, Ricardo Martínez.

Montrasa renunció a la contrata después de que una sentencia judicial le obligase a readmitir a dos trabajadores subrogados de la anterior subcontratista a los que había asignado otras ocupaciones. Tras la renuncia, despidió a los 34 trabajadores de la subcontrata a los que posteriormente tuvo que readmitir por sentencia judicial.

La empresa se encuentra en proceso de liquidación. El titular del Juzgado de lo Mercantil Número 3 de Gijón dictó el pasado febrero el correspondiente auto después de que la junta de acreedores, de la que forman parte los trabajadores, rechazase la propuesta de la empresa. Avalada por la administración concursal, ofrecía una reducción de la deuda del 90% para recibir el diez por ciento restante de manera aplazada.

La dirección de Montrasa culpa de la situación a los trabajadores subrogados. Su director, José Luis Traviesa, asegura que cuando accedió a la subcontrata los trabajadores se negaron a una reducción de los salarios, «que eran sensiblemente superiores al convenio colectivo del sector», y que la situación generó deudas por valor de 1,2 millones de euros. Al margen de los de la antigua subcontrata de Alcoa, Montrasa daba empleo al menos a otro medio centenar de trabajadores