Los últimos seis usuarios de La Fontana tienen hasta mañana para abandonar el geriátrico

En el geriátrico quedaban ayer tan solo seis residentes. / MARIETA
En el geriátrico quedaban ayer tan solo seis residentes. / MARIETA

La residencia recibió ayer la notificación judicial desestimando su recurso contra la suspensión temporal de su actividad

CRISTINADEL RÍO AVILÉS.

Los seis usuarios que continúan viviendo en la residencia geriátrica La Fontana tendrán de plazo hasta mañana para trasladarse a un nuevo centro. La Consejería de Servicios y Derechos Sociales estableció ayer esta moratoria tras recibir por la mañana el auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 desestimando el recurso presentado por el centro contra la suspensión cautelar de la actividad decretada por el Principado y que tendría que haber entrado en vigor el pasado viernes. No fue así debido al recurso judicial ahora resuelto. La suspensión se adoptó después de que la Policía Nacional encontrara a un anciano de esta residencia deambulando solo por la calle en plena madrugada. Al llevarlo de vuelta al geriátrico, descubrieron que no había ningún cuidador y que otro anciano se encontraba tendido en el suelo, junto a su cama.

Según fuentes de la consejería, personal del servicio de Inspección se personó ayer en el centro para comprobar si sus responsables habían recibido la comunicación del auto judicial y, de ser así, si se había llevado a cabo la medida prevista. Comprobaron que, aunque conocían el auto, todavía seis ancianos, uno de ellos con plaza residencial definitiva concedida en la residencia de El Nodo de Avilés, continuaban en las instalaciones. La medida cautelar implica la suspensión del funcionamiento y la no admisión de nuevos usuarios.

La Consejería contactó por la tarde con las familias de los otros cinco residentes para conocer su situación y establecer «un procedimiento urgente que permita que, no más allá del miércoles, todos estos usuarios tengan una alternativa residencial». En caso de que no encuentren otra opción, se les ofrecerá ubicación temporal en una plaza del ERA, en la que la estancia máxima sería de un mes.

Paralelamente, continúa la tramitación del expediente sancionador abierto el pasado 22 de marzo que podría revocar la autorización concedida por el Principado al citado centro para la prestación de servicios de atención residencial a personas mayores. Ayer mismo se solicitó nueva documentación a la empresa. El geriátrico está gestionado por una sociedad, Saidaro S. L., aunque la cara visible siguen estando dos hermanas que ya no figuran oficialmente en la empresa. Su representación ha sido sustituida por un hijo y una nuera de una de ellas. Este periódico ha intentado contactar en varias ocasiones con ellas sin que hayan accedido a ofrecer su versión de los hechos.

La alarmas saltaron hace algo más de dos semanas, después de que al servicio de Inspección de la consejería llegara un atestado policial describiendo la actuación por la que, la madrugada del domingo 17 de marzo, los agentes de un coche patrulla que se encontraba haciendo su habitual ronda nocturna en el centro de la ciudad se encontró con un hombre de avanzada edad en el cruce de la calle de La Cámara con la plaza de España. Los agentes le preguntaron los motivos por los que estaba en la calle y su procedencia, lo que les condujo a la residencia La Fontana, ubicada a tan solo unos metros.

Una vez allí, los agentes llamaron al timbre, pero comprobaron que no contestaba ningún responsable del cuidado de los ancianos. Procedieron a acceder al interior y sus sospechas se corroboraron. Los internos estaban solos de noche y alguno de ellos en situación de emergencia.

La Policía Nacional avisó de forma inmediata a los servicios médicos, que acudieron a la residencia para atender a algunos de los ancianos. El caso más grave era el de uno que fue hallado tendido en el suelo junto a su cama, sin que pudiese contar con la ayuda de ningún cuidador. Aunque fue sometido a una primera revisión médica en su habitación, posteriormente fue trasladado al San Agustín para ser sometido a una exploración más completa.

Impagos

Además del litigio con el Principado, este geriátrico está pendiente de la ejecución de una sentencia judicial de desalojo por impago de la renta a los propietarios del inmueble. El auto judicial se dictó el 26 de mayo de 2018 y el recurso posterior de la empresa que gestiona la residencia fue inadmitido, por lo que solo falta la fecha definitiva del correspondiente lanzamiento, tal y como adelantó este periódico.

Los dueños del edificio, tres hermanos (dos mujeres y un hombre), decidieron acudir a la justicia en mayo al comprobar que no recibían el correspondiente pago del alquiler desde el mes de enero. La primera sentencia del Juzgado número 7 de Avilés reconocía la deuda y establecía una primera fecha de desahucio, que no se cumplió al presentar los gestores un recurso. Al ser finalmente inadmitido, el desalojo de la residencia de la tercera edad seguirá ahora adelante, cuando se acumula el impago de catorce mensualidades del alquiler.

A raíz de este caso, el responsable de la Oficina de Defensa del Anciano, Marcelino Laruelo, pidió hace unos días «inspecciones periódicas y por sorpresa, no solo de la consejería, sino también de los ayuntamientos a través de la Policía Local. Y de la Inspección de Trabajo». Laruelo también apunta a la necesidad «de un control médico del Sespa de los ancianos residentes. Que vaya un médico a verlos todos los días». Hasta él habían llegado experiencias de familiares relacionadas con la residencia de mayores La Fontana.