La Unión de Comerciantes pide más iluminación y actividades para Rivero

La calle de Rivero suma medio centenar de locales comerciales cerrados. / OMAR ANTUÑA
La calle de Rivero suma medio centenar de locales comerciales cerrados. / OMAR ANTUÑA

La organización respalda las peticiones de los negocios de la zona, que demandan ser incluidos en el circuito festivo y cultural de la ciudad

C. R.AVILÉS.

Los comerciantes y hosteleros de Rivero que ayer, en coincidencia con el veinticinco aniversario de la peatonalización de la calle, confesaban a LA VOZ DE AVILÉS sentirse olvidados por el gobierno municipal encontraron en la Ucayc a un aliado. La Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca, a través de su gerente José Antonio Álvarez, respaldó tanto el análisis sobre la situación de la vía como sus propuestas de dinamización para la misma, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una de las calles «con mayor sabor de Avilés, con esos soportales tan típicos».

Álvarez, para quien no fue una sorpresa sus manifestaciones dado que están al tanto del sentir del sector en los distintos barrios y áreas comerciales, encontró «muy lógico» todo lo expuesto. Principalmente que la calle, a pesar de estar en casco histórico y ser transitada, no cuenta en ninguna agenda ni programación cultural o festiva.

Así, en una primera aproximación, a la Ucayc le parece que el mercado medieval que se instala por las fiestas de San Agustín encaja como anillo al dedo en un entorno como el de Rivero. Eso sin profundizar en un calendario de festejos del que podrían rescatarse alguna que otra idea para esta zona. Además, considera que «la iluminación debería ser más potente».

José Antonio Álvarez defiende que, a pesar de todo, los comerciantes de la zona siempre reman a favor y son de los más participativos de la entidad. «En las campañas de promoción que organizamos entran la inmensa mayoría de los de la calle», lo que interpreta como un síntoma positivo de las ganas de romper una tendencia que algunos creen que es general y no es coto solo de esta calle. La cuestión está, como saben los comerciantes más veteranos, en que Rivero conoció tiempos mejores. No solo porque el centro comercial de la ciudad no se había desplazado todavía tan claramente al entorno de El Atrio y Las Meanas sino porque había más vecinos y más jóvenes en la zona de influencia. Eso por no mencionar que también fue de las calles más populares del ocio juvenil, con una fuerte presencia de bares en su tramo medio. Esa ola también pasó, desplazándose a Galiana, El Carbayedo y la Ferrería.

Soluciones

La solución no es fácil, aunque alguna de las medidas propuestas no parecen difíciles de llevar a cabo. Y eso tratarán de conseguir los comerciantes del nuevo equipo de gobierno en sus reuniones con la concejala responsable del área de Comercio y Turismo, Raquel Ruiz, que se estrena en este cometido. Ayer, sin embargo, no pudo avanzar ningún compromiso ya que antes tendrá que tratarlo con los delegados de otras áreas.

Negocios como la Carnicería Delfina o la Joyería Abella, de los más longevos de la calle, pueden comparar el descenso de clientela sufrida. También la hostelería, que se concentra entre la calle del Marqués y Gutiérrez Herrero, cuando años atrás se podían encontrar cafeterías y bares en el tramo medio. Tal vez es un síntoma de los tiempos, contra el que se rebelan quienes aún resisten y apuestan por una de las calles del casco histórico avilesino.