El Valey abre el año con Caprichos

La muestra se inauguró ayer en el Valey con la presencia del presidente de la Fundación Caja Cantabria, Juan Antonio Muñiz, y la alcaldesa. / FOTOS: MARIETA
La muestra se inauguró ayer en el Valey con la presencia del presidente de la Fundación Caja Cantabria, Juan Antonio Muñiz, y la alcaldesa. / FOTOS: MARIETA

La muestra inaugurada ayer se completa con tres obras de Salvador Dalí y podrá visitarse hasta el 23 de marzo, con acceso gratuito | Los ochenta grabados de la serie de Goya se exponen en el centro cultural

J. F. GALÁN AVILÉS.

Considerados como la obra maestra del grabado español y una de las producciones de la mayor relevancia en la historia universal del arte, los Caprichos de Goya lucen en el Valey. Son ochenta láminas que constituyen el testimonio visual de un artista que se interroga sobre el hombre y el devenir histórico y que ejemplifican un mundo en crisis. Junto a ellos, completan la exposición tres grabados realizados a principios de los años sesenta por Salvador Dalí sobre la serie de los Caprichos. Ocupa las dos salas del centro, y podrá visitarse hasta el 23 de marzo, con acceso gratuito.

Los Caprichos constituyen «una reflexión satírica y moral sobre la religión, la superstición, la brujería, la mujer, la prostitución, los matrimonios de conveniencia o la pobreza», reflexionó ayer el castrillonense Juan Antonio Muñiz, director general de la Fundación Caja Cantabria, propietaria de la colección, durante el acto inaugural. «Es una exposición excepcional que podemos disfrutar en el Valey apenas ocho años después de su apertura gracias a la colaboración de la Fundación Caja Cantabria», subrayó la alcaldesa, Yasmina Triguero, que hizo hincapié en que el centro cultural, engalanado para la ocasión con unos vinilos exteriores que anuncian la exposición, «se financia exclusivamente con fondos municipales». En el acto, seguido por numeroso público, también estuvieron presentes el concejal de Cultura, Enrique Tirador, y Juan Martínez, catedrático de Dibujo en la Universidad de Cantabria, que en febrero impartirá una conferencia titulada 'Goya en el infierno'. Las actividades paralelas organizadas con motivo de la exposición también incluyen visitas guiadas y talleres para los colegios.

La serie que se expone en el Valey fue grabada en el último tercio del siglo XIX, un siglo después de que Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) crease los originales. «Eran tiempos convulsos. El Antiguo Régimen se resiste a sucumbir en una España devastada en la que la Ilustración tardía intenta abrir nuevos tiempos de libertad», manifestó Muñoz, que trazó una cuadro histórico de la época. «Mientras Europa entraba de lleno en la modernidad en España, una sociedad anticuada, mediatizada por el poder de la Iglesia y carente de los valores de la Ilustración, se debate entre el sostenimiento de un imperio que ya no existe y el mantenimiento de los arcaísmos de un régimen político que agoniza».

La serie es propiedad de la Fundación Caja Cantabria y fue grabada en el siglo XIX

Goya, entonces pintor de cámara de Carlos IV, finalizó los Caprichos en 1799. Dibujados con aguafuerte, la serie aborda cuatro grandes temas: el engaño en la relaciones entre el hombre y la mujer, la sátira de la mala educación y la ignorancia, la condena de los vicios arraigados en la sociedad y la protesta contra los abusos del poder. En ella no hay mención a la monarquía.

Al margen de sus posibilidades discursivas y de su alcance filosófico o político, los Caprichos «conforman un extraordinario elenco de rostros. Los rasgos esenciales y la cualidades interiores de los personajes de Goya se reflejan en el rostro como en un espejo. El rostro se manifiesta pues, como la metáfora del espejo del alma, la caracterización íntima del individuo, su conciencia retratada. No es una representación caricaturesca. Ofrece la visión de una realidad cargada de elementos negativos que el artista refleja mediante un mundo dominado visualmente por lo grotesco», añadió el director general de la Fundación Caja Cantabria.

Tras las intervenciones, Lorena Fernández interpretó una pieza musical al violín y se sirvió un vino español. Al margen de la exposición, el Valey mantiene a la venta las localidades para 'Esquilo, nacimiento y muerte de la tragedia', un monólogo protagonizado por Rafael Álvarez, 'El Brujo'. El espectáculo está señalado para las ocho de la tarde del 16 de febrero y el precio de las entradas es de diecisiete euros.

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