Los veterinarios defienden su actuación en la granja de Cancienes

Los veterinarios defienden su actuación en la granja de Cancienes
Víctor Manuel Álvarez, vicepresidente del Sindicato de Veterinarios de Asturias, José Fernández, presidente, y José Antonio Santos, secretario general. / LVA

Aseguran que no se detectaron anomalías en la visita de saneamiento realizada en septiembre y que el abandono de los animales es posterior

J. F. GALÁN / M. GUTIÉRREZ AVILÉS.

El Sindicato Veterinario Profesional de Asturias (Sivepa) afirma que no se detectó anomalía alguna en la visita realizada en septiembre a la granja de Cancienes en la que se han hallado numerosos animales de distintas especies en lamentables condiciones y que, «con toda probabilidad, el estado de abandono en que se encuentran se ha ido produciendo progresivamente» desde entonces «hasta el día de hoy».

Tal afirmación choca con los testimonios recogidos por este periódico entre vecinos de la zona. Aseguran que «esto venía de muy atrás, de hace años, y todos sabíamos lo que pasaba, también el Ayuntamiento y la Consejería de Agroganadería. La empresa que lleva a cabo el saneamiento también tenía que saberlo. Lo contrario es imposible. Ya desde fuera se intuye perfectamente».

Elena López, portavoz de Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad, que ha visitado la granja, es de la misma opinión. «Llegar a semejante estado de deterioro en menos de un año resulta imposible. Los veterinarios que efectuaron el saneamiento tuvieron que ver cómo está aquello, y su actuación no se limita a la tuberculina. Como veterinarios que son, tienen la obligación de velar por el cumplimiento de la Ley de Sanidad y también de ante comunicar a la autoridad competente cualquier atisbo de maltrato animal comunicarlo. Indicios había muchos, y no olvidemos que hablamos de un delito tipificado como tal en el Código Penal».

El director de Agroganadería afirma que los controles de bienestar «funcionan»

El referido sindicato veterinario sostiene que la campaña de saneamiento «no tiene funciones de inspección asignadas, aunque sí se comunican ciertos casos en los que se observen anomalías de consideración para que lo valore el facultativo veterinario encargado de la inspección oficial». Dado que tras la visita de saneamiento «no hubo comunicación alguna» y al reducido tamaño de la explotación, no se llevó a cabo una inspección posterior.

También califica de «intachable» el trabajo del Cuerpo Superior Veterinario, «y más teniendo en cuenta las especiales condiciones de discriminación en relación a otros cuerpos sanitarios de Asturias», con «una plantilla, «en algunos casos, hasta cuatro veces inferior para el mismo ratio de habitantes a la de otras comunidades vecinas con similares características». La situación que describe «hace que en muchas ocasiones se halle desbordado, y la frecuencia de las inspecciones no sea la deseada o que incluso haya explotaciones ganaderas, como en este último caso, que nunca hayan sido sometidas a inspección o que lo sean cada mucho tiempo».

El director general de Agroganadería, Ibo Álvarez, también se refirió ayer a la granja de Cancienes. A su juicio, «es un problema de higiene y de bienestar animal» por lo que, recordó, se ha concedido a los propietarios un plazo de diez días para que limpien la explotación, saquen el estiércol e identifiquen a los animales que tenían sin identificar, unos perros y dos yeguas. Creo que también tienen gallinas y algún pato, pero en cuanto a los animales que estaban fuera no es un tema de desnutrición, sino de bienestar animal y falta de higiene. La semana que viene volveremos a comprobar si se han subsanado esas deficiencias y se tomarán las medidas oportunas».

Los controles de bienestar e higiene «funcionan. Lo que pasa es que no podemos llegar al todas las explotaciones. Anualmente se inspeccionan un mínimo del 3%, y a esta no le había tocado. Tampoco teníamos conocimiento de esta situación», concluyó Álvarez.

Criticas del PP

El PP acusa a la administración regional de «mirar para otro lado. Con toda seguridad en los últimos tiempos han pasado por la finca personal de la consejería y del Ayuntamiento de Corvera, también socialista, y por lo que se ve ni han dicho nada ni han actuado para remediar lo que ahora vemos que está pasando. Es una vergüenza», manifestó Luis Venta, secretario general del PP en Asturias.

Anadel también criticó la actitud del Ayuntamiento. Según su portavoz, «si no lo sabía con certeza cuando menos tenía indicios más que sobrados para intuir lo que estaba pasando en esa finca, y no hizo nada hasta que actuó el Seprona». Tras llevar a cabo una inspección a raíz de una denuncia anónima, la Guardia Civil atribuye a los propietarios, dos hermanos, un presunto delito de maltrato y abandono animal.

Según Anadel, en la finca se hallaban unos quince perros sarnosos y desnutridos, diez vacas y dos yeguas nadando en un mar de excrementos bajo una techumbre que amenaza derrumbe, dos animales muertos y aves revoloteando por el interior de la vivienda, también en condiciones insalubres. La asociación se llevó con el consentimiento de los dueños seis cachorros de perro que, asegura, estaban desnutridos y sarnosos. Uno de ellos murió ayer y otros cinco permanecen ingresados en una clínica veterinaria.

 

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