Testigos del 'caso Renedo' explican cómo ASAC les contrató para realizar trabajos para la Administración Pública

Todos ellos firmaron sus respectivos contratos en una asesoría privada y mantienen que no tuvieron prácticamente ningún contacto con la empresa ASAC Comunicaciones

EUROPA PRESSOVIEDO

Cuatro testigos han explicado este martes ante el Tribunal que juzga la presunta trama de corrupción del llamado 'Caso Renedo', cómo fueron contratados por la empresa ASAC para desarrollar labores en entidades públicas, tales como el Archivo Histórico o el Archivo de Música, únicamente presentando su currículum.

En dos de los casos, los de María Carmen Fernández Suárez y Pilar Fernández García, han reconocido que fue a través de la principal acusada, Marta Renedo, con quien tenían una relación personal. Por su parte, Marta Villarías, cuñada del exdirector general de Cultura, Carlos Madera, superior jerárquico de Renedo, ha negado que fuese este parentesco el que le facilitase el contrato por el que estuvo trabajando en el Archivo Histórico.

Fernández Suárez era la entrenadora de baloncesto de la hija de Renedo, y estuvo trabajando igualmente en el Archivo Histórico. Por su parte, Fernández García, amiga de la acusada, estuvo empleada en el mismo lugar. Ambas han explicado que fue la propia Renedo quien les comunicó la oferta de trabajo. Un último compareciente, José Manuel Alonso Costales, ha afirmado no conocer de nada a Marta Renedo. Fue contratado por ASAC para prestar labores de vigilancia en el Archivo Histórico. Anteriormente las había prestado en la Ciudad de Vacaciones de Perlora (Carreño), pero en este caso contratado por la Administración autonómica.

Todos ellos firmaron sus respectivos contratos en una asesoría privada y mantienen que no tuvieron prácticamente ningún contacto con la empresa ASAC Comunicaciones. En esta línea, ha declarado también Lourdes Álvarez, quien fue profesora particular de inglés de los hijos de Renedo. Según su versión, firmó un contrato con la empresa Inmplans Mounts, cuya administradora única era Renedo. Sin embargo, el único trabajó que desarrolló era dar clases de inglés a los hijos de Renedo en su domicilio.

Factura de 11.414 euros

En la misma sesión ha declarado Francisco Javier Álvarez-Santullano Martínez, gerente de la agencia Publidisa, que trabajó durante varios años con diversas consejerías, siendo su contacto con la Administración la propia Renedo. Mantenía, ha señalado, una "relación cordial" con la procesada. Ha reconocido que a través de su empresa, a petición de Renedo, realizó una factura de 11.414 euros a nombre de Severina Blanco, la mujer a la que presuntamente Renedo suplantó su identidad. Según ha explicado, Renedo le "pidió el favor". Le dijo que "había una empresa que estaba en disolución con la que ella tenía relación", y le pidió si él "podía facturar por esa empresa".

El empresario ha dejado claro que una vez que recibió la mencionada cuantía avisó a la acusada y remitió el dinero al destinatario que ella le indicó "inmediatamente".

El gerente de Publidisa ha explicado que Renedo era "un alto cargo de la Administración del Principado". "Nunca tuve constancia de ninguna irregularidad y en aquel momento no interpreté que había ninguna cosa extraña", ha añadido. Ante las preguntas del juez, ha explicado que si no se interesó por esa supuesta empresa en proceso de liquidación por la que estaba facturando era por una cuestión de "discreción".

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