Carlos Madera: «Me enteré de la contratación de mi cuñada cuando ya estaba trabajando»

Carlos Madera, esta mañana, a su llegada al tribunal./
Carlos Madera, esta mañana, a su llegada al tribunal.

El ex director general de Promoción Cultural del Principado fue el superior jerárquico entre 2003 y 2007 en dos consejerías distintas de la ex jefa de servicio Marta Renedo

EFEOviedo

El ex director general de Promoción Cultural del Principado, Carlos Madera, ha asegurado hoy que no tuvo conocimiento de la contratación de su cuñada para ASAC, una de las empresas investigadas en el 'caso Renedo', hasta que su familiar no empezó a trabajar para dicha compañía.

En su declaración ante el tribunal que juzga el 'caso Renedo', Madera ha señalado que siempre pensó que las personas a las que contrataba y pagaba ASAC, supuestamente para realizar trabajos para el Principado, respondían a algún tipo de asistencia técnica "aunque parece ser que no era así".

Además, ha incidido en que su familiar contaba con la titulación necesaria para acceder a un empleo como el que desempeñó en la empresa como lo demuestra el hecho de que un año después la contrató para una función similar el Ayuntamiento de Oviedo, gobernado por el PP, sin que él interviniera al igual que en el caso anterior.

"ASAC la destinó a donde creyó oportuno", ha apuntado a preguntas de la Fiscalía que ha advertido de que algunas de las personas contratadas por la empresa realizaban tareas de auxiliar administrativo y, por tanto, no realizaban labores especializadas, a la vez que ha apuntado que era "imposible" que su función como director general "no era saber quién entra y quién sale".

Madera fue el superior jerárquico entre 2003 y 2007 en dos consejerías distintas de la ex jefa de servicio Marta Renedo, una de las principales acusadas en la causa, y cuyas presuntas irregularidades en la contratación ha asegurado que no tuvo conocimiento hasta el año 2010 cuando la Policía abrió una investigación en torno a varias empresas creadas por ella.

Según el ex director general, durante la instrucción de la causa constató que en varios expedientes de contratación que beneficiaban a esas compañías su firma se había falsificado presuntamente por Renedo, en la que ha asegurado que tenía la confianza normal con que cuenta "una funcionaria de carrera que es eficiente en su trabajo".

Al descubrirse las supuestas irregularidades cometidas por Renedo, Madera ha admitido que la telefoneó para preguntarle qué había ocurrido dado que pensó que se trataba "de una cosa menor o algún lío propio de ella" y que su respuesta fue que no pasaba nada, que tenía mucha prisa y que no se preocupase.

A preguntas de la Fiscalía por el contenido de la conversación grabada por la Policía entre Renedo y ella en la que la funcionaria afirmaba: "no vais a tener ningún problema, absolutamente ninguno", el ex director general ha incidido en que prefería no hacer suposiciones sobre lo que dice un tercero.

"Esa conversación me costó a mí estar aquí, a partir de ahí sigo con este calvario", ha añadido tras subrayar que si su departamento hubiera sospechado de Renedo habría actuado y defender que desde su cargo sólo tenía autorización para autorizar gastos de hasta 3.000 euros y que los que superaban esa cifra no pasaban por sus manos.

Madera ha negado además que diera ninguna orden ilegal a un funcionario y ha emplazado a demostrarlo a quien lo sostenga a la vez que ha justificado las elevadas contrataciones de muebles y material de oficina con las otras dos empresas investigadas, Igrafo y Almacenes Pumarín, en el hecho de que eran las compañías que más material homologado tenían por parte de la administración.

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