Borrar
FUNDACIÓN CAJA RURAL DE ASTURIAS|PERSONAS QUE DAN VIDA

«El emprendimiento crece en Asturias, pero aún hay margen de mejora»

La Cátedra de Emprendimiento de la Universidad de Oviedo desarrolla informes, talleres y charlas para impulsar la cultura emprendedora, con el apoyo de la Fundación Caja Rural de Asturias

S.S.

Compartir

En Asturias, cada vez más personas se atreven a transformar una idea en una oportunidad. El espíritu emprendedor gana terreno, impulsado por un entorno propicio y el trabajo de instituciones como la Cátedra de Emprendimiento de la Universidad de Oviedo, que, con el apoyo de la Fundación Caja Rural de Asturias, fomenta la cultura emprendedora entre los jóvenes.

Manuel González, director de la Cátedra, y Vanesa Solís, directora técnica de los informes GEM y GUESSS dibujan una realidad positiva, aunque aún con retos por delante.

–¿Cómo describirían la evolución del emprendimiento en Asturias en los últimos años?

–Claramente positiva, al menos en el último decenio, desde el final de la crisis financiera hasta 2024, último dato disponible. Como indicamos en el informe, después de haber superado todos los problemas vinculados a la crisis de la COVID-19, la tasa de actividad emprendedora total (TEA), que nos indica el porcentaje de personas de la población adulta activa que posee un negocio de no más de 42 meses de vida, se encuentra en una senda de crecimiento muy estable. La tasa de 2024 es del 5,2%, mientras que en el 2021 era del 3,9%, lo que evidencia un crecimiento notable en los últimos años.

–¿A qué factores lo atribuyen?

–El crecimiento sostenido de la economía suele estimular las iniciativas emprendedoras, como ha sido en Asturias. No obstante, es también importante la mejora de nuestro contexto emprendedor. Tanto la población encuestada como los expertos entrevistados coinciden en esta percepción: hay más oportunidades, menos miedo al fracaso y la calidad del contexto emprendedor de Asturias es cada vez más alta.

–¿Podrían trazar una radiografía del perfil de las personas que emprenden hoy en Asturias?

–El perfil medio del emprendedor asturiano es el de un hombre de mediana edad (45-55 años), con estudios de secundaria, y con un nivel de formación específica medio-alto en materia de emprendimiento, cuyo objetivo es el de ganarse la vida.

Además, si se analiza la procedencia de los emprendedores, existen diferencias notables entre las tasas de emprendimiento reciente de las personas inmigrantes y las originarias de España a favor de las primeras: 13,3% frente al 4,7%.

–¿Y los jóvenes? ¿Ven el emprendimiento como una opción real al terminar sus estudios o sigue siendo una alternativa minoritaria?

–Sigue siendo minoritaria. Según los últimos resultados del Informe GUESSS (Global University Entrepreneurial Spirit Students’ Survey), donde analizamos el espíritu emprendedor de los universitarios asturianos, sólo el 8,9% de los estudiantes encuestados tienen intención de ser emprendedores al finalizar sus estudios, porcentaje que aumenta al 16,1% al cabo de 5 años, pasando a convertirse en la tercera opción más indicada, por detrás de ser empleado en una gran empresa (22,3%) y de ser empleado público (21,7%).

–¿Qué brechas detectan en el ecosistema emprendedor y qué proponen para superarlas?

–Aunque los principales indicadores de emprendimiento han mejorado en los últimos años, el margen de mejora es amplio, si nos comparamos con el resto de España o del mundo. Las tasas de emprendimiento potencial y la de actividad emprendedora reciente (TEA) son sustancialmente peores que la media del resto de Comunidades Autónomas. Además, España está a la cola del emprendimiento a nivel mundial. ¿Soluciones? No hay recetas mágicas y la estrategia pasa por seguir desarrollando la cultura emprendedora, especialmente a través de la educación y formación desde las primeras etapas escolares.

Sobre el entorno también se puede actuar, por ejemplo, dinamizando el mercado interno, mejorando el acceso y cuantía de la financiación y algunas políticas gubernamentales. La elevada presión fiscal que percibe la población emprendedora en Asturias no ayuda y es un tema que urge solucionar.

–Trabajan con el apoyo de la Fundación Caja Rural de Asturias para sembrar la cultura emprendedora en las aulas. ¿En qué líneas se centran? ¿Qué resultados han observado entre los estudiantes?

–Junto con la elaboración de informes y estudios, como este (GEM) que acabamos de publicar o el GUESSS, el resto de las actividades de la Cátedra están vinculadas a promocionar la cultura emprendedora universitaria y a la detección y el desarrollo del talento, en colaboración con la Universidad de Oviedo. Ahora mismo tenemos en marcha una serie de “Talleres de Emprendimiento y Desarrollo Empresarial”, cuyo objetivo es fomentar el espíritu emprendedor y que los alumnos puedan desarrollar las nuevas oportunidades que ellos perciben. Organizamos charlas en diferentes centros de la Universidad, participamos en las charlas organizadas por otros organismos, colaboramos en diferentes concursos vinculados al emprendimiento, etc.

Asimismo, desde la Cátedra se premia anualmente a los mejores Trabajos Fin de Grado y Fin de Máster sobre emprendimiento. Los resultados son positivos, puesto que los estudiantes lo valoran cada vez en mayor medida.

–¿Qué mensaje darían a un joven asturiano que tiene una idea y duda si dar el salto?

–Que lo haga, y si no sale bien, que tenga claro que no es un fracaso, sino un aprendizaje. Si está en la Universidad, que consulte todas las opciones con las que contamos, tanto desde la Cátedra como desde la propia Universidad. Si no está en la Universidad, que consulte la nueva página del Gobierno del Principado Asturias Emprende con todos los recursos disponibles en Asturias, que son muchos.