La cueva del Fornu cumple cien años

Una de las visitas organizadas a la cueva del Conde por la Asociación La Ponte-Ecomuséu. /
Una de las visitas organizadas a la cueva del Conde por la Asociación La Ponte-Ecomuséu.

Puede visitarse gracias a la iniciativa de los vecinos de los valles del Oso, que han conformado una asociación para gestionar su patrimonio cultural

AZAHARA VILLACORTA OVIEDO.

«Los vecinos sabían perfectamente de su existencia, claro. Y, de hecho, la utilizaban como cuadra. Pero, al constatar que habían empezado a aparecer materiales, el conde de la Vega del Sella fue el primero en realizar excavaciones científicas en 1915». Así describen en la Asociación La Ponte-Ecomuséu el 'descubrimiento' para la arqueología de la llamada cueva del Fornu -posteriormente, denominada del Conde- en el concejo de Santo Adriano, hace ahora cien años.

LAS JORNADAS

10 de abril. De 12 a 13: 'Historia de la Cueva del Forno-Conde 1915/1990' (Gema Adán). De 13 a 14: 'Descubrimiento y pérdida del hacha de talón y anillas de Cardiellu' (Pablo López). De 16.30 a 19.30: 'El patrimonio arquitectónico y su estudio a través de la arqueología' (Luis Caballero Zoreda).

11 de abril. De 10 a 11: 'De la historia rural a la arqueología del paisaje' (Javier Fernández Conde). De 11.30 a 13.30: 'Arqueología agraria en el valle del Trubia' (Margarita Fernández Mier, Jesús Fernández y Rubén Montes). De 16 a 19: 'Patrimonio industrial' (Toño Huerta). De 19.30 a 20.30: '¿Y esto pa qué val?' (Coloquio y espicha).

Y, para conmemorarlo, esta iniciativa comunitaria y sin precedentes en el ámbito de los Valles del Oso, nacida para «investigar, conservar y difundir el rico patrimonio que alberga esta zona central de Asturias», ha organizado unas jornadas gratuitas en las que intentarán acercar a quienes se inscriban (son 25 plazas que se adjudicarán por riguroso orden de inscripción) a la historia de la cueva, donde se han encontrado materiales paleolíticos y grabados no figurativos considerados «los primeros restos de arte de Asturias», apunta Pablo López, arqueólogo y uno de los miembros más activos de La Ponte.

A la cueva -formada por dos galerías una orientada al norte (galería A), otra meridional (galería B) y una pequeña sala o cámara (galería C) y que ha sido objeto de campañas posteriores a cargo de primeros espadas de la arqueología como Jordá, Freeman, Fortea o Arsuaga- se puede acceder, también, gracias a esta asociación que se autofinancia y que, desde hace dos años, gestiona, además de un ecomuseo, otras actividades como las visitas al yacimiento con la preceptiva autorización del Principado, al igual que el conocido como 'abrigo de Santo Adriano', donde fueron encontrados grabados figurativos de arte rupestre.

El acercamiento a estos BIC correrá, el próximo día 10, de la mano de la historiadora, arqueóloga y profesora de la UNED Gema Adán, que hablará de las primeras excavaciones que desde 1915 vienen realizando en la cueva del Conde diferentes equipos de excavación, mientras que Pablo López dedicará su ponencia a la prehistoria reciente del valle y, más concretamente, a la denominada 'hacha de talón y anillas de Cardiellu', de la que únicamente se conservan algunas fotografías después de que «se perdiese en el mercado negro».

Al día siguiente será el turno del catedrático emérito de la Universidad de Oviedo Javier Fernández Conde, que analizará los últimos veinte años de investigaciones que se realizaron en el medievo, mientras que Margarita Fernández Mier, junto a Jesús Fernández y Rubén Montes, dedicarán una charla la arqueología agraria.

Pero es que cien años dan para mucho, así que la última de las ponencias correrá a cargo del geógrafo Toño Huerta , que la ha titulado 'La Fábrica de Armas de Trubia, de la destrucción a la desafección', con salida de campo a sus instalaciones. Y, para concluir, un acercamiento al patrimonio de Santo Adriano visto por sus vecinos a través del coloquio '¿Y esto pa qué val?'. Una pregunta a la que han tenido que enfrentarse más de una y de dos veces.