«Todas las autobiografías son mentira»

Alejandro Gallo, junto a María de Álvaro, instantes antes de la presentación. /
Alejandro Gallo, junto a María de Álvaro, instantes antes de la presentación.

Alejandro Gallo presenta la última aventura de su comisario Gorgonio, que creció por entregas en EL COMERCIO

A. C. BUSTO

Todas las autobiografías son mentira. Para conocer a un escritor hay que leer sus novelas. Lo dice Andreu Martín y no puedo estar más de acuerdo». Con estas palabras presentó ayer Alejandro M. Gallo su último libro, La muerte abrió la leyenda, una aventura de su popular comisario Gorgonio, el mismo que creció por entregas en las páginas de EL COMERCIO, y que cumple con este su segundo libro y tiene el tercero ya casi en imprenta. Gallo, comisario de la Policía Local de Gijón además de escritor, respondía así a la relación entre él y su personaje durante la entrevista en que se convirtió la presentación de la obra, a cargo de María de Álvaro.

La jefa de Edición de este periódico se confesó fan de un personaje que, en esta ocasión, se retrotrae a sus inicios en la Policía Criminal, a ese momento «en el que la araña picó a Peter Parker» antes de transformarse en Spiderman. Gorgonio, detective «más heredero de la España cañí que de Chadler, calvo, malhablado» y, sobre todo «un buen tipo», investiga la muerte de Amado Granell, héroe de la resistencia francesa en la II Guerra Mundial, que murió en un presunto accidente de tráfico en la España tardofranquista. «Hubo muchos más crímenes como éste», explicó Gallo ante un auditorio que llenó la carpa de A Quemarropa para escuchar cómo, igual que Alejandro Dumas, para Gallo «la Historia es la percha» de la que cuelga sus novelas.