El legado de Ana Muller

Playa de San Lorenzo. /
Playa de San Lorenzo.

Se trata de 4.529 fotografías tomadas en Asturias entre los años 1976 y 1995

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Son 4.529 fotografías captadas en Asturias entre 1976 y 1995 por el objetivo de la fotógrafa Ana Muller (Madrid, 1948), hija del fotógrafo húngaro afincado en Asturias Nicolás Muller (Orosháza, 1913- Llanes, 2000). Ella como pocos ha recorrido Asturias disparando contra sus paisajes, sus tradiciones y también sus espacios industriales, y ella ha querido que su ingente colección de imágenes del ayer quedé conservada en lugar seguro. La fototeca del Museo del Pueblo de Asturias ha sido el lugar elegido para depositar la donación de Muller.

«Si hago una donación de las fotos que tengo de Asturias es porque creo que el mejor sitio para que estén es el museo, de modo que estoy honrada de que estén ahí, al alcance de quien quiera usarlas», afirma Muller. Y añade: «Son fotos que reflejan años pasados, cosas que ya no están y han cambiado y otras que permanecen».

Tienen las imágenes un valor documental innegable, aunque Ana Muller no quiero apuntarse méritos: «No sé si es importante, es una mirada sin mayores pretensiones». Por el momento, aún es pronto para saber si en el futuro podrá componerse con ella alguna exposición con ese cuarto de siglo de fotografía hecha en Asturias. «Eso ya depende de Juaco (López, el director del museo), que siempre da buen uso del material, yo no tengo opinión, el museo decide».

La mayor parte de las fotografías son diapositivas de 35 milímetros y de 6x6 y 6x17 cm. Se completa la coleccion con 114 negativos de color de 6x6 y con 57 negativos de blanco y negro de 35 mm, entre los que aparecen instantáneas del Día de la Cultura de 1976. También se conservan imágenes del diario 'Asturias', en el que Muller trabajó como fotoperiodista.

La trayectoria de Anna Muller en el mundo de la imagen se inició con trece años, cuando comenzó a trabajar junto a su padre en el estudio que este regentaba en la madrileña calle Serrano. En el año 1975 se estableció en Oviedo para ejercer como fotógrafa de la Fábrica de Loza de San Claudio y la Constructora Diher. En aquel tiempo hace también retratos que se muestran en la galería el Diañu Burlón. Es en 1978 y 1979 cuando trabaja como reportera para el diario 'Asturias'. En 1980 regresa a Madrid para hacerse cargo del estudio de Serrano tras la jubiliación de su padre. Compagina entonces su tarea como retratista y los reportajes de boda con la fotografía para empresas como Repsol, Ferrovial y Feve. También hizo libros y realizó el seguimiento de obras públicas tan importantes como las del Museo Guggenheim de Bilbao o las remodelaciones de Correos, el Teatro Real o el parque Madrid Río. Además de otras infraestructuras, como el viaducto Pintor Fierros de Novellana, cuyas imágenes formaron parte de un libro.

Muchas de sus fotografías de Asturias fueron encargos para publicaciones, que le permitieron fotografiar toda la geografía de la región. En 1991 publicó el libro 'Asturias. Otra mirada', con textos de José Antonio Mases, y ha sido la autora de las instantáneas de varios libros relacionados con Asturias: 'Un viaje hacia el norte' (1987), con textos de Ramón Nieto; 'Roberto Frassinelli, el alemán de Corao, Asturias, 1845-1887' (1987), de María Cruz Morales Saro; 'Arquitectura de indianos en Asturias' (1987), de María Cruz Morales y Moisés Llordén, y 'Lo moderno de nuevo. Arquitectura en Asturias, 1950-1965 (2014)', de Fernando Nanclares y Nieves Ruiz.