Adiós a Julián Burgos Pascual, decano de las letras asturianas

Julián Burgos Pascual, en una imagen reciente. / E. C.
Julián Burgos Pascual, en una imagen reciente. / E. C.

Apasionado de la llingua, recopiló más de 150.000 términos en un fichero y elaboró un refranero con más de 200 fábulas

MARTA VARELA MIERES.

Mieres se despertó ayer con la noticia del fallecimiento a los 93 años en la localidad leonesa de Sahagún de uno de sus hijos más ilustres: el escritor, poeta y monologuista Julián Burgos Pascual, decano de las letras asturianas, un gigante de la llingua y un mierense de pro muy vinculado al movimiento vecinal y cultural del concejo donde vio la luz, que apoyaba activamente siendo socio de un buen número de asociaciones.

Nacido el 1 de abril de 1926 como hijo de familia vallisoletana de relojeros con negocio en Mieres (Relojería Burgos), su carácter polifacético le llevó a licenciarse y doctorarse en Ciencias Económicas y Empresariales y a obtener el título de Agente de la Propiedad Inmobiliaria.

Pero este profesional liberal empezó a manifestar muy pronto su amor por la llingua y decidió dedicar su labor literaria al género humorístico, fundamentalmente a través del monólogo y la poesía. Y, así, formaría parte, en los años sesenta del siglo pasado, de la asociación Amigos del Bable, junto a José León Delestal o Lorenzo Novo Mier, entre otros autores destacados.

En su infatigable labor de apasionado por la lengua asturiana y su literatura, destaca especialmente un fichero en el que se incluyen más de 150.000 términos en asturiano que fue recopilando por toda la región, además de un refranero con más de 200 fábulas en llingua, así como sus estudios sobre la obra del poeta mierense Teodoro Cuesta, de la que fue uno de los grandes investigadores y eruditos.

En el campo literario, se dedicó además a la creación humorística en asturiano y llegó a escribir más de 6.500 monólogos, algunos recogidos en los volúmenes 'Hailos', 'Humor en bable' y 'Afayu del Nueu Mundiu', el monólogo más extenso escrito en lengua asturiana, con más de 5.300 versos.

A lo largo de su prolífica vida, toda esta dedicación le granjeó algunos premios literarios entre los que destacan el Teodoro Cuesta de Mieres en 1978 y el Emilio Alarcos Llorach otorgado por la Aula de Paz 'Rumbo a Mieres' en 2001.

También sus vecinos quisieron reconocer su incansable trabajo otorgándole en 2014 la insignia de oro de los galardones Mierenses del Año y el pasado año la asociación cultural 'Camín a Mieres' le dedicó un cariñoso tributo como reconocimiento a toda su trayectoria personal y profesional, mientras que hace escasos días recibía un nuevo homenaje del Concurso y Muestra de Folklore Ciudá d'Uviéu.

Fundador asimismo de la Asociación Amigos del Bable y colaborador de numerosas revistas, publicaciones y periódicos, Julián Burgos Pascual «es quizá el último de una generación, los que escribieron en el tiempo del franquismo y trabajaron por el idioma en un tiempo difícil», aseguró ayer el presidente de Iniciativa pol Asturianu, Inaciu Galán, que envió un texto a la familia del escritor en el que agradecía la valiosa labor realizada por Burgos en la difusión del asturiano.

«Desde Iniciativa pol Asturianu queremos hacer público nuestro reconocimiento y hacer un llamamiento para que su obra tenga el reconocimiento de la sociedad asturiana y las instituciones», reclamó Galán sobre el enorme legado que deja tras de sí Julián Burgos Pascual.

La capilla ardiente ha quedado instalada en el Tanatorio de Mieres, donde a las cinco y media de esta tarde se rezará un responso y, acto seguido, sus restos serán incinerados. Posteriormente, sus cenizas serán recibidas a las cinco de la tarde de mañana en la iglesia parroquial de san Juan Bautista, donde se celebrará el funeral por el eterno descanso de este asturiano ilustre.