AlNorte, de la reflexión a la praxis

Fernando Castro, en el Barjola, antes de su ponencia. /  PALOMA UCHA
Fernando Castro, en el Barjola, antes de su ponencia. / PALOMA UCHA

Fernando Castro habló de la crisis del arte mientras que Centol, Madola y Bofill mostraron su forma de crearLa jornada se celebró entre recuerdos de cerámica, en Avilés, y un taller sobre creación instalativa y un viaje por el presente cultural, en Gijón

PACHÉ MERAYO GIJÓN.

Cada jornada da para mucho en AlNorte. Ayer, además, repartida por dos ciudades diferentes, viajó de la reflexión a la praxis con diferentes paradas en el modo y la manera de entender y hacer arte. Durante la mañana, en la Factoría Cultural de Avilés, Madola y María Bofill metieron las manos en el barro, pero no para fabricar, sino para explicar cómo la cerámica se convirtió en su lenguaje. En la expresión con la que hacer oír sus voces de artistas. Horas después de compartir sus experiencias, en Gijón, en el Espacio Vitrina, Maite Centol, su directora, ponía verbo también, pero en otra materia, la que crea Avelino Sala. Su taller, titulado 'SOS Situación de emergencia' fue un recorrido por las voluntades del artista gijonés, que trata de subrayar con cada una de sus intervenciones, casi siempre instalativas, la falta de utopías en este presente invadido por los poderes y los poderosos. Los pequeños pudieron acercarse a una de sus piezas luminosas, la que exclama socorro en el escaparate mismo de la sala.

Entrada ya la tarde, la cita de la Semana de Arte Contemporáneo de Asturias que promueve EL COMERCIO, viajó al Museo Barjola. En su tercera planta, entre las obras de María Moldes (una de las becadas este año por AlNorte), llegó la hora de la reflexión definitiva. Y con ella, la voz experta de Fernando Castro, profesor de Historia del Arte en la Autónoma de Madrid y uno de los críticos con más predicamento en el país. 'El próximo día hablaremos del gobierno. La política del arte y la estética del descontrol', tituló su intervención, en un claro «guiño al Tip y Col de los mejores tiempos». Bajo su enunciado, Castro habló de la crisis de la creación, del «postureo cultural» y sobre todo del hecho de que «el arte sigue navegando en la dimensión de los espectáculos banales». Una dimensión de la que salen muy pocos.

Pero entre tanto pesimismo, dejó abierto un resquicio de esperanza «para imaginar», dice el crítico, «una utopía». Todavía hay quien sabe «evadirse del imperio de la corrección política», como Banksi, que días atrás dejó boquiabierto al mundo al hacer que se autodestruyera un lienzo, 'Girl With Balloon', tras ser subastado en Londres por un millón de libras. «Al destruir la obra construyó un mito». Eso significa que todavía hay artistas que mantienen la capacidad de desconcertar y sorprender.

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