«La Alta Edad Media es terreno movedizo»

Interior de la iglesia de Santa Cristina de Lena, uno de los monumentos prerrománicos cuya datación podría variar según el estudio de Araceli Rojo. /
Interior de la iglesia de Santa Cristina de Lena, uno de los monumentos prerrománicos cuya datación podría variar según el estudio de Araceli Rojo.

El estudio de la arqueóloga Araceli Rojo, que data dos iglesias prerrománicas un siglo antes de lo aceptado, divide a los expertos

MIGUEL MORÁN GIJÓN.

El carbono 14 y otras técnicas de arqueología han envejecido 100 años alguna de las joyas arquitectónicas del patrimonio asturiano. Eso es lo que se deduce del estudio que la geóloga Araceli Rojo presentará mañana en el Arqueológico, avalado por el arquitecto Jorge Hevia y el arqueólogo Sergio Ríos y en el que sitúa la construcción de Santa Cristina de Lena y San Salvador de Valdediós en torno a los años 750 y 775, un siglo antes de lo que se creía.

«Hay que ir con cautela. Un estudio así es complejo, lento y se tendría que ir con sumo cuidado antes de salir a la luz pública», aseguraba Lorenzo Arias, profesor de Historia de la Universidad de Oviedo y autor de la 'Guia del Arte Prerrománico Asturiano', que ya conocía las investigaciones de la geóloga. «Un siglo es mucho. El sólo análisis de los morteros de sus cubiertas no sería decisivo; sólo sería un elemento en una investigación multidisciplinar. Sería fuerte que Santa Cristina de Lena fuese anterior a San Julián de los Prados», señaló el profesor.

La datación cronológica de las joyas arquitectónicas asturianas, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, nunca fueron objeto de unanimidad. «No hay ningún estudio concluyente. Este es importante porque demuestra la debilidad de los argumentos que tenemos sin fundamentos arqueológicos, solo por el hecho de que los historiadores las atribuyan a un monarca determinado», aseguraba Francisco José Borge, profesor, investigador y gestor del Patrimonio. En ese sentido recordó que «aunque Valdediós esté consagrada en el 893 por el rey Alfonso III la iglesia es anterior. En esta etapa, solo se construye algún elemento como el pórtico y el rey le dió caracácter funerario», aseguraba. Lorenzo Arias, por su parte, cree que podía tener «un cuarto de siglo menos, pero no más, aunque es difícil de precisar por el material reutilizado».

Con Santa Cristina de Lena las dudas sobre las fechas de construcción aún son mayores. «No hay ninguna base documental, ni arqueológica, para su datación, sólo la feliz idea de una serie de historiadores de atribuirla al patrocinio regio de Ordoño I. Puede hasta ser un edificio visigodo muy anterior. Por lo tanto, no me sorprende nada que tuviese un siglo menos», aseguraba Borge. Según el investigador las iglesias del siglo V al X tienen muchas características comunes.

Sin embargo, para Arias, Santa Cristina es posterior a Ramiro I por lo que «retrasar su construcción un siglo la situaría previa a Santa María del Naranco, iglesia con la que guarda muchas afinidades. Tiene una nave única y los medallones decorativos y esculturales son similares aunque Santa Cristina sea más ruda, no de taller regio». Las iglesias prerrománicas tienen «muchos elementos reutilizados, pero también elementos de su propia restauración, por lo que no creo que sea conveniente echar más nieve a una bola basada solo en los análisis de mortero».

Su colega, la profesora de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo, Pilar García Cuetos aseguró que «en la ciencia no hay verdades absolutas y la Alta Edad Media es un terreno movedizo. Sin profundizar en el estudio, que no lo conozco, no me sorprende porque muchos investigadores cuestionan hasta la mítica o no tan mítica fecha del 711» como comienzo de la conquista musulmana de la Península Ibérica.