Bajo los focos tras un siglo a oscuras

Gretel Piquer, junto a 'El pescador', explica la peripecia que ha sufrido esta obra de Evaristo Valle hasta llegar a su museo. /
Gretel Piquer, junto a 'El pescador', explica la peripecia que ha sufrido esta obra de Evaristo Valle hasta llegar a su museo.

Se exhibe desde ayer en el museo del pintor gijonés como depósito del coleccionista que la rescató a petición de Guillermo Basagoiti

PACHÉ MERAYO GIJÓN.

«Ejemplifica la reelaboración personal de las corrientes de la vanguardia artística europea que Evaristo Valle realizó durante la segunda década del siglo XX». Así define la historiadora del arte Gretel Piquer Viniegra, autora de una tesis sobre el pintor gijonés, el cuadro 'El pescador', recién recuperado para la mirada pública. Puesto ayer bajo los focos después de un siglo a oscuras, en paradero desconocido. Una circunstancia que podría no haber variado de no ser porque Guillermo Basagoiti, director del museo levantado a mayor gloria de Valle, detectó su presencia en una subasta madrileña. «Estamos siempre con el ojo puesto en las ventas de cuadros, por si pasan cosas como ésta», decía ayer sintiéndose orgulloso de la operación.

Una vez conocida su inclusión en un lote de subasta, no lo dudó un segundo y se puso a buscar quién quisiera adquirirlo para fijar y documentar su nuevo presente y de paso que ese alguien fuera tan generoso como para dejarlo en depósito en Gijón. Y lo consiguió. El coleccionista, que quiere permanecer en el anonimato, compró la singular tela y en lugar de colgarla en sus salones la mandó desde la capital al museo de Somió. Tras una importante restauración, allí permanecerá colgada, muy cerca de otro lienzo que pasó hace años por idénticas circunstancias. Se trata de 'El baile'. También perdido entre una y otra pared desde 1918 fue adquirido por un amante del arte y protector del museo que lo dejó depositado en sus instalaciones, tras adquirirlo a instancias del su director.

Pero el protagonista ahora es 'El pescador', presentado ayer por la mencionada historiadora del arte, que da clase en la Universidad de Oviedo, cuya especial conocimiento de Valle se centra, precisamente, en la época a la que pertenece esta pintura, realizada, se cree, hacia 1918.

Contó la experta cómo 'El pescador' fue expuesto por última vez en el madrileño Salón Lacoste, en junio de 1919. Y cómo se vuelve a tener constancia de su existencia en noviembre de tres años después (1921), en el Club de Regatas de Gijón, donde es convertido en objeto de «una especie de rifa», advierte Basagoiti. Una rifa que supone su desaparición definitiva, ya que no queda documentada la operación. «Probablemente en ese tiempo pasó de una a otra mano».

'El pescador', por otro lado, «anticipa algunas de las características de la obra de Valle entre 1920 y 1930». Características que «definieron su pintura a ojos de la crítica internacional», volcando su entorno local en sus motivos pintados y en las gentes humildes que llevó a sus telas. Motivos y gentes «que concretaban sentimientos e inquietudes universales y se convertirían en la sublimación pictórica de la región asturiana». La obra que ahora ingresa en las colecciones del Museo Evaristo Valle, conocida solo por las descripciones en la prensa de la época, vuelve por tanto a su casa 92 años después, «complementando la ya importante colección de temas de mar que posee el pintor, ya que las olas son un asunto recurrente, que, como las carnavaladas, aparecen a lo largo de toda su trayectoria».