«El prerrománico está bien, pero se podría hacer más por él»

Luis Caballero, ayer./
Luis Caballero, ayer.

Luis Caballero Zoreda, arqueólogo eNo es la primera vez que ocurren destrucciones como las que lleva a cabo el Estado islámico. Aquí, apenas quedan mezquitas»

A. VILLACORTAGIJÓN.

Luis Caballero Zoreda (madrileño de abuela asturiana, de 1946), arqueólogo y miembro del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), fue ayer uno de los ponentes de las III Jornadas sobre Patrimonio Cultural organizadas por la asociación La Ponte-Ecomuséu en colaboración con la Universidad de Oviedo y el Aula Valdés Salas y que en esta edición se dedican a la arqueología del valle del Trubia. Caballero Zoreda, especialista en arquitectura tardoantigua y altomedieval, ofreció una clase magistral centrada en la Edad Media en la iglesia prerrománica de Santo Adriano de Tuñón, que acaba de ser reabierta y en la que ha llevado a cabo varias investigaciones.

-Es autor de distintas publicaciones sobre el prerrománico asturiano. ¿Qué les dice a quienes critican que no está siendo bien tratado?

-La verdad es que estamos en una época de crisis y siempre se puede hacer más de lo que se hace, pero, en líneas generales, está bien, no se cae. También podría haber más cuidado en la manera de intervenir y más relación entre arqueólogos, arquitectos, restauradores, historiadores, historiadores del arte... Más 'feeling'. Porque cada uno va un poco por su lado. Y, además, se tendría que tener más en cuenta a la gente del lugar, que es la que disfruta y se preocupa por el patrimonio.

-¿Hay que alejar el tráfico de Santullano?

-Eso sería lo óptimo, pero el problema de base contra el que hay que luchar es la polución, que afecta al patrimonio y a las personas.

-¿Cómo está afectando esa misma crisis a las excavaciones?

-Pues, si a mí me ha costado 50 años formarme, corremos el riesgo de que mis alumnos tengan que aprender a excavar por sí mismos, solos, porque no se convocan plazas ni en la Universidad ni en el Consejo. Se habla mucho de la fuga de cerebros en Ciencias, pero en Humanidades pasa lo mismo. Y la continuidad de la formación es fundamental.

-¿Los asturianos valoramos nuestro patrimonio cultural?

-Yo diría que sí. De hecho, vamos a publicar próximamente un libro sobre nuestras últimas investigaciones sobre el prerrománico que va a ser financiado por el Principado. Y, en general, la gente está interesada, al igual que los investigadores. Otra cosa no tendremos en España, pero sí una gran riqueza patrimonial. Toda la que se quiera. Es uno de sus grandes atractivos, aunque seguramente también se podrá promocionar más.

-Ha publicado también sobre el enorme impacto del desembarco del islamismo en España.

-Sí. La llegada islámica supuso una revolución a largo plazo. Era la punta de lanza cultural y trajo con ella técnicas constructivas novedosas.

-¿Qué siente cuando ve la destrucción de patrimonio que está llevando a cabo el Estado Islámico?

-Es una barbaridad porque hablamos de un patrimonio universal, planetario, pero hay que dejar claro que no es la primera vez que ocurre. Sólo hay que ver las pocas mezquitas que quedan en España. Pero sí es verdad que, en otros casos, las destrucciones que se llevaron a cabo no tenían una intención tan clara.