Apoyo a la ampliación de Piñán, pero sin garantías económicas

Berta Piñán, con Alfonso Palacio, a su llegada al museo. /  P. LORENZANA
Berta Piñán, con Alfonso Palacio, a su llegada al museo. / P. LORENZANA

M. F. A.OVIEDO.

Hay voluntad, hay ganas y hay hasta pasión, pero, por el momento, no hay presupuesto. La consejera de Cultura, Berta Piñán, visitó ayer el Museo de Bellas Artes antes de que, presumiblemente el mes próximo, se constituya el nuevo patronato del que será presidenta y dijo «sí» a la segunda parte de la ampliación del museo, que permitirá mejorar las comunicaciones entre todos los edificios actuales y hacer operativos los almacenes, pero no garantizó financiación para hacerlo. Hay que esperar. «El compromiso es obvio. Nuestra intención no es darle la espalda al proyecto, pero es muy complejo. Es una gran inversión y todavía no hemos hecho la primera reunión del patronato», solventó. Elogió la programación, el trabajo, y mostró su entera disponibilidad a hacer lo imposible por ir a más y mejor para que la pinacoteca mire «a la sociedad asturiana», pero del asunto de los pecunios nada puede decir aún. José Luis Costillas, el concejal de Cultura de Oviedo, clamó por un compromiso real para que se afronte la esperada fase final. Él será, en ese futuro patronato, el vicepresidente.

Mientras llega ese día, lo que sí tiene claro la consejera asturiana es que el hecho de que Cultura y Turismo vayan de la mano en su departamento no es en absoluto casual, porque el «turismo cultural y de calidad» debe ser un elemento diferenciador» y porque el Bellas Artes, como sucede con el Camino de Santiago, es pieza clave para aumentar las visitas al Principado. «Queremos facilitar esa interacción entre turismo y cultura y el museo entra en ese dibujo a la perfección», afirmó.