Arissa y sus sombras se revelan en Gijón

Tres de las imágenes que se podrán ver en la muestra de Gijón. En la parte superior, 'El beso', copia actual realizada con pigmentos minerales sobre papel de algodón, 1930. Debajo, a la izquierda, obra sin título. Se trata de una copia actual realizada con pigmentos minerales sobre papel de algodón y que fue tomada entre 1930 y 1936. A la derecha, 'El perseguido', copia actual realizada con pigmentos minerales sobre papel de algodón. La imagen está datada en 1928. /  FOTOS: ANTONIO ARISSA / COLECCIÓN TELEFÓNICA / CORTESÍA FUNDACIÓN TELEFÓNICA
Tres de las imágenes que se podrán ver en la muestra de Gijón. En la parte superior, 'El beso', copia actual realizada con pigmentos minerales sobre papel de algodón, 1930. Debajo, a la izquierda, obra sin título. Se trata de una copia actual realizada con pigmentos minerales sobre papel de algodón y que fue tomada entre 1930 y 1936. A la derecha, 'El perseguido', copia actual realizada con pigmentos minerales sobre papel de algodón. La imagen está datada en 1928. / FOTOS: ANTONIO ARISSA / COLECCIÓN TELEFÓNICA / CORTESÍA FUNDACIÓN TELEFÓNICA

La Fundación Telefónica y el Institut d'Estudis Fotogràfics de Catalunya conservan el legado de un fotógrafo olvidado durante décadas El Antiguo Instituto inaugura el 18 de julio una exposición con más de 100 fotografías del artista catalán

M. F. ANTUÑAGIJÓN.

La sala grande del Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón ya tiene nueva cita con el arte. Tras la exposición dedicada a la sidra champagne, que cierra sus puertas el domingo próximo, la fotografía tomará el relevo de la mano de la Fundacíon Teléfonica, que acerca a Gijón 'Arissa. La sombra y el fotógrafo, 1922-1936'. Se trata de una muestra que pretende recuperar la figura del fotógrafo catalán Antoni Arissa, que durante décadas permaneció prácticamente oculta.

Valentín Vallhonrat y Rafael Levenfeld comisarían una muestra que incluye más de cien fotografías en blanco y negro que conforman la primera antológica del autor, considerado uno de los más destacados representantes de la vanguardia fotográfica en España. Nacido en Barcelona en 1900, donde falleció con ochenta años, la exposición que se estrenó en Madrid hace ahora cinco años recorre las diferentes etapas y bloques estilísticos de Arissa en el periodo de tiempo de 14 años en el que se mueve. El primero es el pictorialimo, de 1922 a 1928; el segundo hace referencia a su evolución hacia las situaciones visuales de la modernidad hasta que llegan los años treinta y, a partir de entonces, comienza lo que se denomina la nueva visión, que llega hasta 1936, cuando Arissa se incorpora de forma plena a las vanguardias fotográficas.

La muestra se alimenta de más de cien copias de nuevo tiraje realizadas a partir de los archivos de negativos conservados por la Fundación Telefónica y el Institut d'Estudis Fotgràfics de Catalunya, e incluye también fotografías vintage, es decir, copias de época realizadas por el propio autor. Revistas originales, facsímiles, álbumes familiares, carnés profesionales, diplomas y objetos varios completan la propuesta, que abrirá sus puertas el 18 de julio para quedarse en Gijón hasta el 6 de octubre.

Arissa, nacido en una familia de impresores de cuya empresa se hizo cargo con solo veinte años, obtuvo ya con 22 el primer premio de la revista 'Criterium' y recibió en 1925 el galardón otorgado por el Ateneo Obrero de Gijón y el Premio de Honor de Figueras. En exposiciones internacionales obtuvo igualmente galardones y en 1935 incluso se le dedicó un número monográfico en la revista 'Art de la Llum'. Pero, al concluir la guerra civil, redujo su actividad artística y su obra cayó en el olvido hasta que a principios de los noventa la muestra 'Las vanguardias fotográficas en España' recogió seis de sus instantáneas. Comenzó así el proceso de recuperación de su figura que culminó con la muestra antológica que ahora recala en Asturias.