Arte a ojo y oído en el Museo del Prado

Igor Paskual, el pasado año, en 'Cuadros cantados'. / MARIO ROJAS
Igor Paskual, el pasado año, en 'Cuadros cantados'. / MARIO ROJAS

El viernes se celebra esta iniciativa que se repetirá en octubre y que precede a la entrega del Premio Princesa de Asturias en Oviedo El museo reflexiona sobre 'Placer y el dolor' en una visita con selección musical y de obras de Igor Paskual

M. F. ANTUÑAGIJÓN.

No es la primera ocasión en la que pintura y música se dan la mano. Ni será la última. El Museo de Bellas Artes de Asturias ya dio la bienvenida meses atrás al músico Igor Paskual paseándole y cantándole a sus obras maestras de todos los tiempos. Ahora una iniciativa similar llega al Museo del Prado en este año del Bicentenario de su creación, que es también el de la concesión del Premio Princesa de Comunicación y Humanidades cuya ceremonia de entrega se celebra en octubre en Oviedo.

El placer y el dolor son las claves de un recorrido artístico que se estrenará este viernes para solo cincuenta privilegiados y que se repetirá de nuevo el 8 de octubre con el mecenazgo de Movistar. Y para ver y oír ambas representaciones de la humanidad con mayúsculas y de la creación llevada al paroxismo, se organiza una visita en la que cuadros del Greco, Goya, Tiziano y el Bosco cobrarán vida a través de la música, que interpretarán alumnos de la Escuela Superior Reina Sofía y el guitarrista y catante Igor Paskual, que es también historiador del arte además de colaborador habitual de este periódico.

«Yo hago el recorrido, la selección de cuadros, qué obras se interpretan, pero de todas, menos el '3 de mayo' de Goya que lo toco yo, un pasodoble del maestro Chueca con Ángel Carmona de Radio 3, las interpretaciones las hacen los alumnos de la Escuela de Música Reina Sofía», aclara el músico, guitarrista habitual de Loquillo, afincado en Gijón y que acaba de publicar nuevo álbum, que se titula precisamente 'La pasión según Igor Paskual'. El recorrido es ecléctico y promete: «Hay un Tiziano, 'La bacanal de los andrios', está 'El infierno' del Bosco; ambas obras llevan una partitura dentro del cuadro y ambas se van a interpretar». Se han hecho, pues, arreglos especiales para llevar a las salas las notas de los pinceles. Hay además una obra del Greco a la que también se le canta; como es una natividad, se interpreta una pieza de Corelli ad hoc.

Similar a 'Cuadros cantados'

Será, sin duda, una manera muy diferente, especial y reveladora de descubrir el arte. «Es muy parecido a lo que hice de 'Cuadros cantados' en el Bellas Artes [mayo, 2018], aquí he hecho la elección, pero serán las profesoras del museo quienes den explicaciones, habrá cuarteto de cuerda, de voces...», explica Paskual, que no esconde su satisfacción por formar parte de esta iniciativa que auna imagen y sonido, el oído y la vista, el cielo y el infierno, el dolor y el placer. Antonimias por antonomasia que se tornan sinónimos en el fin ansiado, en esa búsqueda de la belleza, de alimentar espíritus inquietos y mentes ávidas de experiencias inéditas, de provocar emociones y entenderlas de maneras dispares, de ver, sentir y disfrutar la inspiración de otros con placer, aunque, en muchas ocasiones, el origen esté en el dolor.

La guitarra acústica de Igor Paskual ya está en capilla para desplegarse por las salas del Museo del Prado el próximo viernes, a partir de las 20.30, para ponerle un poco más de arte al gran arte que atesora la gran pinacoteca española.