El Bellas Artes abre el debate sobre la gratuidad y un posible cambio en su estatus jurídico

El Bellas Artes abre el debate sobre la gratuidad y un posible cambio en su estatus jurídico

El Patronato de la pinacoteca celebró su última reunión; tras las elecciones se renovará el órgano de gestión

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Fin de una etapa. El Patronato del Museo de Bellas Artes de Asturias celebró ayer su última reunión tras cuatro años gestionando la pinacoteca y a la espera de que, tras las elecciones municipales y autonómicas, se renueven los cargos. Han sido cuatro años históricos en los que el museo ha visto cómo se inauguraba la esperada ampliación y se multiplicaban sus visitas. Pero, el Patronato, en su despedida, además de mirar atrás, lo hizo hacia delante.

Por eso, en la reunión, además de los asuntos de facturas y puramente administrativos, como la convocatoria de dos plazas que vendrán a paliar la necesidad e personal a finales de este mismo año, se planteó una reflexión en torno a los retos de futuro. Hubo unanimidad en los patronos sobre cuáles son las prioridades. «En primer lugar, finalizar la ampliación, es imprescindible para hacer accesibles y operativos los almacenes y para tener un salón de actos», recordó Alfonso Palacio, el director del museo, que reclama igualmente mayor financiación. «Es importante poder tener efectivo para la adquisición de obras de arte, para lo que no tenemos capítulo presupuestario desde el año 2011», anota Palacio.

En el tercer punto que el Patronato cree clave para el futuro se abordo la necesidad de estudiar un cambio en el estatus del propio museo. Por un lado, se plantea un debate sobre si es preciso o no establecer algún tipo de cobro para acceder a la pinacoteca, en la actualidad gratuita. «Debemos hablar de si se va a adoptar un modelo gratuito o mixto, es decir cobro para todo lo que sean exposiciones temporales», apunta Alfonso Palacio.

Claro que más allá de eso, se advierte la necesidad de que el modelo jurídico también cambie para que la institución pueda ser más eficaz y capaz de generar sus propios recursos. Ahora mismo es un organismo autónomo dependiente del Gobierno del Principado de Asturias. El modelo a seguir es una incógnita, pero también se deberá plantear cuál debe ser la composición del Patronato, si se establece algún tipo de cambio respecto a la representación actual.

Fue, pues, una reunión para el balance y para la despedida. A partir de ahora, habrá que esperar a que los asturianos voten y, una vez constituida la Junta General del Principado, se eligirán los representantes de las distintas instituciones. Podría ser ya en el mes de septiembre cuando esté constituido y en octubre cuando se celebre la primera reunión.

El encuentro de ayer también sirvió para dar cuenta de la programación para los próximos meses. La exposición estrella será 'Guerrero/Vicente', que abrirá sus puertas el 20 de junio para quedarse hasta 22 de septiembre. Coproducida por el Centro José Guerrero de Granada, el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia y Acción Cultural Española, con la colaboración del Bellas Artes de Asturias, pone en relación la obra de los dos únicos pintores adscritos a una de las corrientes artísticas más destacadas del siglo XX: el expresionismo abstracto americano.

Esteban Vicente nació en 1903 (Granada) y José Guerrero en 1914 (Turégano, Segovia) y tradicionalmente han sido estudiados de forma individual; ahora se altera esa dinámica y se ponen de manifiesto sus similitudes. Uno se anticipó al otro por razones de edad en su camino artístico, pero ambos estudiaron en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y viajaron a París, sintieron una especial atracción por Matisse, por el cubismo, por la Escuela de París. Ambos se casaron con mujeres norteamericanas y eso les hizo viajar a EE UU, el primero en 1936 y en 1949 el segundo. Allí, en 1950, se produjo el punto de inflexión. Para Esteban Vicente fue a través de la exposición 'Talent 1950', para la que fue seleccionado; para José Guerrero, llegar al Greenwich Village, donde estaba establecida una importante colonia de artistas y donde comenzó a tratar con agentes que le condujeron hasta la galerista Betty Parsons. Llegará después su relación con De Kooning, Rothko, Kline, Motherwell, Guston, Newmann y Pollock, lo que les convierte en fieles seguidores del expresionismo abstracto norteamericano.

La obra de ambos se revela, pues, en esta exposición que llegará a Oviedo en junio y que reúne 60 obras procedentes de una veintena de museos y colecciones privadas.