El Bellas Artes cierra un verano de récord

'Guerrero-Vicente' se expone hasta el 22 de septiembre. /  EFE
'Guerrero-Vicente' se expone hasta el 22 de septiembre. / EFE

La ampliación y una ambiciosa programación son dos de las claves del éxito de la gran pinacoteca de la regiónEl buque insignia de la cultura asturiana suma 39.394 visitas entre los meses de junio, julio y agosto

AZAHARA VILLACORTAOVIEDO.

Las cifras adelantadas hace unos días por EL COMERCIO apuntaban a que este iba a ser un verano de récord en el Museo de Bellas Artes de Asturias y así acaba de confirmarse. Tanto, que la gran pinacoteca asturiana ha cerrado la mejor temporada veraniega de su historia con un total de 39.394 visitantes entre los meses de junio, julio y agosto. Es decir: 321 personas más que durante el mismo periodo del año pasado.

«De hecho, junio y julio han venido muy fuertes, con 12.274 y 13.125 visitas respectivamente, siendo los mejores junio y julio de la historia del museo, mientras que hemos registrado nuestro segundo mejor agosto -tras el del pasado ejercicio-, con 18.185 visitantes», apuntaron fuentes del buque insignia de la cultura asturiana. Y así, después de un verano como el de 2018, con 39.073 visitas, que ya había supuesto un récord histórico, 2019 ha conseguido superarlo, uno de los planes confesados por el director de la pinacoteca, Alfonso Palacio, al inicio de la temporada.

El Bellas Artes consolida de esta forma una tendencia que ya se inició el pasado ejercicio, cuando por vez primera superó «la barrera psicológica de los cien mil visitantes» (fue a mediados de noviembre cuando se logró rebasar esa cifra) y, además de la ampliación, mucho tuvieron que ver en ello las magníficas muestras que acompañaron a su exposición permanente.

Solo un ejemplo de lo más significativo: el año comenzó con una mayúscula, la dedicada a la donación del mecenas astur-mexicano Plácido Arango. Es más: él mismo inauguró a finales de enero una muestra compuesta por más de una treintena de obras, de las cuales varias se quedaron ya para siempre en la pinacoteca, mientras el resto regresaron a manos del coleccionista, que mantiene el usufructo vitalicio sobre su donación.

Una fórmula maestra repetida también este verano, cuando Alfonso Palacio diseñó una programación con pesos pesados como la muestra titulada 'Guerrero-Vicente', que pone en relación la obra de Esteban Vicente y José Guerrero, los dos únicos creadores españoles que formaron parte de una de las corrientes artísticas del siglo XX: el expresionismo abstracto americano. Una magna exposición que aún podrá disfrutarse en la planta -1 del edificio de la ampliación hasta el próximo 22 de septiembre, mientras que su Obra Invitada, una escultura de Oteiza de la Colección Liberbank, estará allí hasta el 6 de octubre.

También hasta el 6 de octubre se podrá ver en todo su esplendor la muestra dedicada a la figura de José Zamora Montero (1874-1953), capataz de minas de la Real Compañía Asturiana de profesión pero con una riquísima y, hasta ahora, desconocida obra fotográfica a sus espaldas.

Talleres estivales, conferencias, arte en familia, visitas guiadas... las actividades de la 'fórmula Palacio' no descansan a pesar de las estrecheces presupuestarias y las carencias de personal que ya están sobre la mesa de la nueva consejera de Cultura.