La colección Masaveu ilustra en la Feria la historia del bodegón español con ocho óleos

'Bodegón con objetos de orfebrería', 1624, óleo de Juan Bautista de Espinosa./Colección Masaveu
'Bodegón con objetos de orfebrería', 1624, óleo de Juan Bautista de Espinosa. / Colección Masaveu

El estand de la corporación industrial mostrará lienzos de Zurbarán, Espinosa, De la Corte, Arellano, Meléndez y Camprobín

M. F. ANTUÑAGIJÓN.

Ocho naturalezas muertas de seis autores. La Corporación Masaveu, propietaria de la colección de arte homónina que es una de las mejores en manos privadas de cuantas existen en nuestro país, vuelve a recurrir a lienzos históricos para acudir a la cita con la Feria Internacional de Muestras de Asturias que este sábado abre sus puertas en Gijón.

El título es elocuente al extremo: 'Ocho naturalezas muertas en la colección Masaveu'. Pero hay más, porque precisamente los bodegones, de forma especial los firmados por autores españoles, han sido siempre una prioridad para la colección asturiana, tanto en número como en calidad. Obras de los siglos XVII y XVIII, dos de ellas auténticas rarezas y joyas, por tanto, para los múltiples estudiosos de este género muy demandado que nació prácticamente para ser coleccionado, se podrán contemplar en el estand de la corporación industrial.

Esos hermosos fruteros, esos jarrones, esas estampas sirivieron para decorar palacios de toda Europa. «En el ámbito español, como en el resto de Europa, el bodegón llegó a cobrar gran auge a partir de la década de 1620», anota el pequeño catálogo de la Corporación Masaveu, que subraya que ese gusto ya no decaería hasta dos siglos después. «Con el incremento de su demanda, los pintores explotaron las posibilidades de trabajo aumentando la ambición de sus composiciones, creando conjuntos o series y, también brindando diversos subgéneros o tipos». Atendiendo a un inventario del siglo XVII, podría ser algo así como: fruteros, pinturas de pájaros, de animales, floreros, pintura de cocina de burlas, cestas... De todo ello hay en la selección de ocho obras que se ha hecho para mostrar en Gijón. Pintadas entre 1624 y 1773, «corresponden mayoritariamente al medio cortesano madrileño, a excepción de dos grandes cestas sevillanas» y regalan al público asturiano «una oportunidad singular de reunir un repertorio significativo en calidad y prototipos». Dicho de una forma más clara: en esas ocho pinturas está concentrada buena parte de la historia del bodegón en España.

La familia asturiana ha conformado una notable colección de naturalezas muertasEntre los lienzos expuestos, auténticas rarezas que explican la evolución del género

Por orden cronológico, la primera de las pinturas es el 'Bodegón con objetos de orfebrería' de Juan Bautista de Espinosa (ca. 1585-Madrid (?), 1640), una de essa rarezas en manos de la familia Masaveu. «Conviene citarlo como un heredero directo de la tradición original del género y a la vez como expresión máxima de sus primeras modificaciones», se explica en el catálogo.

Juan de Zurbarán (Llerena, 1620-Sevilla, 1649) firma 'Bodegón con cesto de frutas y jarra', un óleo datado entre 1643 y 1649, que pertenece al segundo momento de madurez del artista y obra en manos de los Masaveu desde el año 1989.

Pedro de Camprobín (Almagro, 1605-Sevilla, 1674) es el autor de 'Bodegón con flores y dulces', de en torno a 1660, una época en la que género se decanta por planteamientos más decorativos y teatrales al tiempo que los lienzos aumentan de tamaño y la ambientación se hace más lujosa.

'Florero con insectos', una obra de en torno a 1654 firmada por Juan de Arellano (Santorcaz, 1614-Madrid, 1676), se suma a la propuesta. Es el autor el más máximo exponente de la pintura de flores durante el barroco español. Y es ambién el autor de 'Naturaleza muerta con flores y frutas', lienzo de 1668 y una de sus piezas más refinadas, pintada en la cumbre de su éxito. «El armonioso contraste de especies vegetales, todas de vivos colores y en sinuosa disposición, desborda los límites del jarrón de silueta redondeada», se explica en un texto que ahonda en las formas y maneras que los diferentes pintores fueron adoptando con el tiempo.

Se expondrá también una obra de Gabriel de la Corte (Madrid, 1648-1694) de título 'Jarrón con rosas, claveles y tulipán', datada entre 1670 y 1680, y que fue pintada como pareja de otro pequeño jarrón que igualmente pertenece a la colección asturiana. Ambos fueron recuperados para el patrimonio español por Pedro Masaveu Petersen en 1988 en Nueva York.

Luis Egidio Meléndez (Nápoles, 1716-Madrid, 1780) es el gran bodeguista de la Ilustración en España y es quien firma 'Bodegón perdices', lienzo de 1773, y 'Naturaleza muerta con frutas y cacharros', de 1770. Ambos, bien diferentes e igualmente valiosos, fueron adquiridos en Madrid en 1990.