Doble de Genovés en Gijón

Sobre estas líneas, 'Una gran ola', de Pablo Genovés. A la derecha, las cuatro piezas creadas en colaboración entre Pablo y Juan Genovés. /
Sobre estas líneas, 'Una gran ola', de Pablo Genovés. A la derecha, las cuatro piezas creadas en colaboración entre Pablo y Juan Genovés.

El pintor y su hijo fotógrafo llegan juntos el viernes a la galería Aurora Vigil-Escalera

KAY LEVIN

'Genovés + Genovés' es el título de la exposición que se inaugura el próximo viernes en Gijón, una muestra que reúne las fotografías de Pablo Genovés y las intervenciones pictóricas de su padre, Juan Genovés, y que estará en la galería Aurora Vigil-Escalera hasta el 26 de agosto. Esta exposición reúne a dos de los creadores españoles de mayor proyección internacional en una exposición «sin precedentes», asegura la galerista, pues las fotografías de Pablo Genovés y sus interiores anegados por mares embravecidos convivirán con las intervenciones elaboradas por su padre, con esas multitudes «tan características de su producción». Una colaboración entre padre e hijo organizada de forma paralela a la muestra que acoge ahora el Centro Niemeyer, con la que buscaron una coincidencia de fechas, resalta Vigil-Escalera, «para que los gijoneses pudiesen tener una referencia en formato mediano». En este caso, por primera vez en su carrera, el ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas en 1984 interviene con distintos materiales en cuatro de las fotografías de su hijo Pablo, con distintas temáticas que van «desde los abismos, al mar, el infinito y las figuras de Juan», describe la galerista. Conceptos que pueden verse en la oquedad a la que se asoman los protagonistas de la cuarta pieza o el túnel infinito de la segunda. Estas obras, realizadas en series cortas de 10 ejemplares, han sido intervenidas manualmente por ambos artistas en «un diálogo único», remata.

Pablo Genovés lleva a cabo un proceso de creación para sus imágenes en el que se apropia de estampas antiguas y fotografías encontradas en mercados y anticuarios de Europa, para combinarlas con otras a través de técnicas digitales con las que añade «un nuevo significado». En ellas pueden observarse palacios, teatros o catedrales invadidas por las aguas, planteando una reflexión lírica sobre el paso del tiempo, la memoria y la perdurabilidad de las imágenes. Estos fotomontajes visionarios y distópicos sirven, a su vez, como metáfora de la desaparición de la civilización humana. Sus fotografías, explica Vigil-Escalera, se acercan a la pintura y a la capacidad de esta para crear ficciones, en simbiosis con las creaciones de Juan Genovés. Una ocasión «irrepetible», incide la galerista, de ver juntos en la ciudad de Gijón los trabajos de arte contemporáneo de ambos, con sus respectivos lenguajes, en una misma obra original.