Edgar Plans vuela rumbo a Nueva York

Uno de las cuadros que llevará a la feria neoyorquina./
Uno de las cuadros que llevará a la feria neoyorquina.

Lleva siete piezas a Art New York, una de las ferias internacionales más potentes, que se celebra del 2 al 5 de mayo | Presenta siete obras de gran formato de la serie 'Wall Notes', que buscan trasladar los cuadernos del artista a un muro

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Es la meca del arte contemporáneo. Nueva York, con sus galerías, sus museos, su propia condición de icono artístico, es una aspiración para todo el que quiere pintar algo en ese particular universo que se sirve en lienzos, en cartones, en papeles, con óleos, acrílicos o lápices de colores. A Nueva York se va en breve el artista gijonés Edgar Plans, que parece querer hacer de todo el mundo su mercado. Ahora, más que en Asturias, los coleccionistas se ubican en Asia y EE UU, y allá se van sus últimas obras de gran formato.

Art New York, una importante feria de arte, abre sus puertas el día 2 de mayo para quedarse hasta el 5 y entre la presencia española, Edgar Plans, único asturiano que acude a la cita. Lo hace con la galería Casa Cuadrada, con sedes en Colombia y Suiza. «Llevo siete obras de gran formato», revela al creador, que acude con trabajos de la serie 'Wall Notes'. «Es como un cuaderno de artista, con bocetos, dibujitos, textos», anota.

Son técnicas mixtas estas obras que si bien tienen la base en óleos y acrílicos se sirven también de rotuladores, de lápices o de barnices. «La idea de estas obras surge de querer llevar las libretas a un formato grande, a que se vea todo el proceso de creación de la obra, es una especie de mente abierta, de mente trabajando, todo ese viaje por el muro», explica Edgar Plans, que ya en Drawing Room, una de las ferias del febrero artístico madrileño, avanzó esa apuesta por convertir en arte el proceso de creación del propio arte.

Sea como fuere, a la feria neoyorquina, una de las más importantes a nivel internacional, acude con ese ánimo de hacer llegar su obra muy lejos en el que está inmerso en los últimos años. Su presencia en ferias fuera de las fronteras españolas es habitual y ahora apuesta con fuerza por el mercado asíatico. Está trabajando ya para una galería de Taipéi, en Taiwán, y para otra coreana.

«Salvo en el mercado de Barcelona, mi obra ahora solo se vende fuera de España, Asturias es un paraíso para trabajar, pero está muerta, hay muy pocos apoyos», concluye. Los coleccionistas están en otras geografías y además reclaman en los últimos tiempos obras de gran formato.