Los empleados del Louvre fuerzan el cierre del museo por el gran número de visitas

A. SOTO MADRID.

Los expertos lo llevan advirtiendo desde hace tiempo: el Louvre corre el riesgo de morir de éxito. Tal es la afluencia de público que el museo más conocido del mundo recibe cada día que, finalmente, ayer los responsables de la institución sufrieron las consecuencias de no poder asumir tantas visitas. El Louvre no abrió sus puertas después de que los trabajadores se acogieran al 'derecho de retirada', un artículo del código laboral francés que permite a los empleados abandonar su puesto sin informar a sus jefes cuando consideran que no lo pueden ejercer de forma segura.

«Debido a la adopción del derecho de retirada por una parte de los trabajadores de acogida y vigilancia del museo a causa de la fuerte afluencia, el Louvre permanecerá excepcionalmente cerrado este 27 de mayo», afirmó la institución en un inusual mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

El sindicato Sud Culture Solidaries denunció en un comunicado denunció la «degradación sin precedentes de las condiciones de visita y de trabajo» en el museo.