Una exposición para quitarse el sombrero en Gijón

Hubo en tiempo en el que el sombrero era una prenda imprescindible para hombres y mujeres. /  PUEBLO DE ASTURIAS
Hubo en tiempo en el que el sombrero era una prenda imprescindible para hombres y mujeres. / PUEBLO DE ASTURIAS

El Museo del Pueblo de Asturias muestra a partir de hoy cerca de un centenar de prendas para cubrirse la cabeza de su colección particular Una selección de fotos refleja el uso masivo de todo tipo de boinas, tocados y gorros por parte de los asturianos entre los años 1875 y 1975

M. ROJOGIJÓN.

Los sombreros y tocados tienen su propia historia, y el Museo del Pueblo de Asturias de Gijón se ha propuesto rendirles todo un homenaje con una exposición que hoy se inaugura y que incluye cerca de un centenar de piezas extraídas de las colecciones del museo. Explican en la introducción de la muestra que todas estas prendas que sirven para cubrirse la cabeza, y que fueron todo un éxito durante muchos años tanto para hombres como para mujeres, niños y niñas, «son algo más que un simple accesorio de la indumentaria. Reflejan la mentalidad de una época, generan fenómenos de carácter estético, influenciados por los sistemas de consumo y las modas, y revelan valores simbólicos, funcionales y sociales». La exposición se complementa con una selección de fotografías -una de ellas es la que acompaña esta información- en la que se da buena cuenta del masivo uso que se les daba en ciertas épocas. La muestra que nos ocupa se centra en piezas de entre los años 1875 y 1975, y las imágenes muestran a miles de gijoneses con la cabeza cubierta en la calle Corrida, la plaza de toros de El Bibio y la playa de San Lorenzo, por citas algunas de ellas.

Recuerdan desde el pueblo de Asturias que, además, los sombreros «son ricos en significado, pues adornan la parte más visible del cuerpo, y proclaman y reclaman la personalidad de quien los usa. El vínculo que los hace inseparables de la sociedad y su evolución se expresa a través de las diversas funciones que cumplen. Manifiestan poder, protección, higiene, abrigo o diferenciación social, y confieren estatus, prestigio y autoridad. Pese a que desde los años sesenta los hábitos de vida modernos hicieron que los sombreros pasasen de moda, hoy parecen estar recuperando terreno». Habrá que verlo.