El Fernando VII de Goya, de visita al Bellas Artes

El director del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander, Salvador Carretero, señala la obra ante Alfonso Palacio. /  EFE
El director del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander, Salvador Carretero, señala la obra ante Alfonso Palacio. / EFE

La obra invitada compartirá espacio en el museo con otros dos lienzos del artista aragonés, uno más firmado por Martínez del Barranco y un anónimo de 1798 El cuadro estaba guardado en un almacén de un museo de Santander desde el año 2017

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Ante la llegada de un invitado ilustre, la casa se viste de gala. Eso ha ocurrido en el Museo de Bellas Artes de Asturias, que ayer recibió a la nueva obra invitada, nada menos que un retrato de Fernando VII con la firma de Francisco de Goya y procedente del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS). Hasta el 2 de junio estará allí, en la sala cuatro de la segunda planta del Palacio de Velarde, después de permanecer desde el año 2017 guardado en un almacén como consecuencia del incendio que sufrió el espacio museístico cántabro.

Pero la obra no está sola. Junto al lienzo, otro también prestado para la ocasión por el MAS, un retrato del rey Carlos IV con la rúbrica del artista soriano Bernardo Martínez del Barranco. Y ambas obras dialogarán durante estos meses con otros dos retratos firmados por Francisco de Goya, uno de los que hizo a Gaspar Melchor de Jovellanos y que forma parte de los fondos del museo asturiano, y otro de Carlos IV. La sala creada para la ocasión se completa con una pintura anónima de 1798 y la radiografía que se le efectuó al retrato del ilustrado gijonés en la que se advierte que tras él se oculta una figura de mujer.

La nueva obra invitada muestra a Fernando VII de cuerpo entero y vestido de coronel de Guardias. Entre sus condecoraciones, la banda de la Orden de Carlos III y la gran venera de la Orden de Toisón de Oro. Apoya el monarca su brazo izquierdo sobre el pedestal de una estatua, que representa una alegoría de España coronada de laurel y con los pechos descubiertos. El cetro, la corona y el manto de armiño aparecen junto a esa esa imagen del país. A los pies del rey, un león que sujeta unas cadenas rotas entre sus garras simbolizando así la liberación del pueblo español tras la expulsión de las tropas francesas. Con colores muy vivos, con el rojo del chaleco y el manto de armiño sobresaliendo en el conjunto, las cargadas pinceladas de Goya derrochan toda la luminosidad del creador aragonés.

La obra está ya a la vista y perfectamente acompañada, y a ella se añadirán las palabras que ilustrarán las visitas guiadas que se organizarán ad hoc, así como los talleres y conferencias que completarán las actividades.