El 'Guernica' cuenta sus verdades frente al mar

Carlos Martín explica los avatares por los que pasó el 'Guernica' y lo que llegó a significar para la historia, creando un relato que «a veces, parece superar al propio cuadro». / DAMIÁN ARIENZA
Carlos Martín explica los avatares por los que pasó el 'Guernica' y lo que llegó a significar para la historia, creando un relato que «a veces, parece superar al propio cuadro». / DAMIÁN ARIENZA

La obra de Picasso, su viaje, su proceso creativo y sus signos esperan miradas y lectura en el Náutico | «Fue exiliado, refugiado, repatriado y ciudadano ilustre». Así define el estatus del cuadro el asesor de la muestra, para quien su historia es de «novela de espías»

PACHÉ MERAYO GIJÓN.

Picasso, pincel en ristre, enfrentado a la magnitud de la tela que le ha hecho histórico. Fotografiado en un París blanco y negro por la que en aquellos tiempos de guerra era su mujer, Dora Maar. Su cámara dejó documento gráfico de todos y cada uno de los cambios que iba sufriendo la obra cumbre del malagueño. Captó cada estado del cuadro, cada decisión que iba tomando el pintor, cada gesto que aparecía o desaparecía en su enorme versión de Guernica bombardeada. Y todo eso está hoy frente al mar de Gijón, en una película que suma cada instantánea en sus planos. Y está bajo la carpa doble de La Caixa, en el Náutico, como un viaje al pasado. A la historia de esa pintura convertida en símbolo que un día fue propaganda de libertades, pero también de partidos. Entrar en el espacio que cuenta sus avatares es como entrar en un universo único. Bajo el consejo científico del historiador Carlos Martín, se han ido desplegando imágenes del tiempo en que fue encargado, del modo en que fue pintado y de cómo, por fin, pudo llegar a España, tras un periplo internacional y años de negociaciones. Documentos de la época, recortes de prensa de los bombardeos, cartas, carteles y fotos componen la muestra, que acaba describiendo la vida del cuadro como la de un «exiliado, refugiado, repatriado y, finalmente, ciudadano ilustre». Eso, entre otras muchas cosas, ha sido para Carlos Martín, que presentó 'El viaje del Guernica', paso a paso, rasgo a rasgo, después de que la concejala de Cultura, Monserrat López, y el director comercial de Caixabank en Asturias, Juan Ignacio Domínguez, subrayaran la colaboración entre instituciones públicas y privadas que ha hecho posible su parada en Gijón.

Una parada que pide no solo miradas. También lectura. La historia de la obra, su magnitud y sus secretos, no aparecen a simple vista, aunque la simple mirada sobre los estudios preparatorios o el proceso fotografiado por Dora Maar sean suficientemente atractivos, como lo son las instantáneas de París o Nueva York, incluso algunos retratos de personas impresionadas ante la imponente presencia del cuadro en Hamburgo. Pero si se quiere conocer más hay que ir a los textos que se despliegan a lo largo y ancho de cinco ámbitos expositivos, donde se cuentan la peripecia del lienzo -que fue enrollado y desenrollado 19 veces, hasta que su instalación definitiva en el Reina Sofía- como si se tratara, dice Martín, «de una auténtica novela de espías de John LeCarré». Una novela en la que se perseguía como si fuera oro un recibo, el de haber pagado a Picasso 150.000 francos por la pintura, ya que ese documento era la única prueba de que la tela monumental, gestada en París, viajada por Europa, Asia y América y encargada por la Segunda República, pertenecía realmente a España.

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Gijón, Arte

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