'Intensa' unión de fuerzas creadoras

Un grupo de visitantes ante el tríptico de Alfonso Fernández, 'Tres estudios patéticos'.
/PABLO LORENZANA
Un grupo de visitantes ante el tríptico de Alfonso Fernández, 'Tres estudios patéticos'. / PABLO LORENZANA

Siete artistas de diversas generaciones muestran el presente del arte asturiano

PACHÉ MERAYO GIJÓN.

La sala de Suárez de la Riva vuelve a respirar arte. El espacio del SabadellHerrero, que reanuda colaboración con la Consejería de Educación y Cultura, encendió ayer sus focos sobre un relato del presente creativo escrito con las formas -y en algunos casos también el verbo- de Pelayo Ortega, Alfonso Fernández, Elena Rato, Juanjo Palacios, Jorge Nava, Luis Rodríguez-Vigil y el fallecido José Andrés Gutiérrez. Los siete, asturianos y artistas principales de la nómina contemporánea, unen fuerzas en el céntrico espacio de Oviedo para consolidar 'Intensa', la exposición que, bajo la dirección de Ramón Isidoro, subraya lo que su título advierte, «la intensidad material y la fuerza argumental con la que los artistas trabajan», perteneciendo a un mismo territorio creativo y vital.

La nueva cita, que se mantendrá abierta al público hasta el 27 de mayo, saluda al visitante con una «obra colectiva», pero de autor único, firmada por Rodríguez-Vigil. Él mismo le puso voz para explicar que la aparente ruptura de su gesto pictórico «no es tal», aunque sí hay un quiebro, pero es en su estado personal. «Es la primera vez que llevaría las obras a mi casa y también que no me alteran el ánimo».

Frente al enorme conjunto de óleos sobre lienzos de pequeño formato se muestra orgulloso el políptico de Elena Rato, 'Gesto contenido sobre fondo altivo. Variación en 3 partes', del que también ella, ante la atenta mirada del consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso, acompañado ayer de su viceconsejero Vicente Domínguez, habló. «No es solo una pintura, sino también una instalación», dijo refiriéndose al hecho de que la obra transciende más allá del lienzo con el que compone la parte inferior y la lona que da cuerpo a la superior, invadiendo la pared.

El recorrido, que siguieron atentos la directora del Museo Barjola, Lydia Santamarina; la de Laboral Centro de Arte, Karin Ohlenschläger; el rector de la Universidad, Santiago García; los pintores Miguel Galano y Manuel Linares; el presidente del Foro Jovellanos, Ignacio García-Arango Cienfuegos-Jovellanos, y entre otros, la presidenta de Hunosa, María Teresa Mallada y el galerista Amador Fernández, se detuvo después ante la obra monumental de Nava, 'Preludio', en la que, según él mismo, lo que habita, «es intuición experimental». Tras cambiar color y tema, el pintor gijonés se ha «dejado llevar por el propio camino» y con esta enorme pintura de cuatro metros y medio ha llegado, dice, a «la primavera».

'Intensa', que cierra una trilogía expositiva dedicada a la creación asturiana ('Seis pinturas', 'Betas'), tiene otro de sus puntos de máximo interés en el 'Taller', de Pelayo Ortega, única ausencia y a la vez «hilo conductor de la muestra». Frente a él, 'Tres estudios patéticos', de Alfonso Fernández, un tríptico que lleva a Juan de Juni de la imaginería a la pintura y de los templos del siglo XVI a los urinarios del presente. Desacraliza así cualquier realidad y demuestra que no hay abrazo imposible. A su lado, el malogrado José Andrés Gutiérrez, fallecido repentinamente en 1994, del que se muestran tres pinturas que siendo pasado tienen mucho de presente. Y para cerrar, la única pieza no plástica. Una obra sonora de Juanjo Palacios que toma título de Buster Keaton, 'La casa eléctrica', para asumir la presencia de las ondas electromagnéticas en la vida y en la sala.

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