La magia asturiana de Hollywood, en Gijón

El director de cine Jaime Chávarri observa el contenido de una de las vitrinas ante los dos Oscars y uno de los Goyas de Parrondo. /  FOTOS: CAROLINA SANTOS
El director de cine Jaime Chávarri observa el contenido de una de las vitrinas ante los dos Oscars y uno de los Goyas de Parrondo. / FOTOS: CAROLINA SANTOS

El decorador luarqués creó los escenarios de más de 200 películas y obtuvo dos Oscars en una carrera a la que rinde homenaje la muestra La exposición sobre la trayectoria del director artístico Gil Parrondo se inauguró en la iglesia de la Laboral

KAY LEVIN GIJÓN.

Los escenarios en el desierto por los que cabalgaba Lawrence de Arabia, las frías calles de Moscú que recorría el Doctor Zhivago, o los majestuosos edificios de la república romana a la que amenazaba Espartaco. Todos ellos tienen en común las manos y la mente de Gil Parrondo (Luarca, 1921-Madrid, 2016), el decorador -como le gustaba reconocerse- que hizo realidad estos lugares en el cine. Los bocetos de estos filmes, algunos de los más de 200 en los que participó el director artístico, se encuentran ahora, junto a fotografías, vídeos, su mesa de estudio y algunos objetos personales, en la iglesia de la Universidad Laboral. La exposición, titulada 'La magia de lo efímero. Gil Parrondo. 75 años de dirección artística', repasa la vida de este «pionero», según le definió ayer en la inauguración Óscar Sempere, colaborador del artista y comisario de la muestra. En muchos de sus decorados, según recordaba Ima, hija del cineasta, destacaba «el color verde, que le daba paz porque le recordaba a Asturias». Esos tonos pueden encontrarse desde sus primeros trabajos, que comenzó acabada la Guerra Civil española para más tarde, en los años 50, realizar sus primeras incursiones en producciones norteamericanas que venían a grabar a la península, como en 'Mister Arkadin', de Orson Welles.

Sus escenografías expresivas, la arquitectura efímera con la que daba forma a sitios imaginarios para lujo del séptimo arte, con un estilo realista y natural, le llevó a ser solicitado por los grandes estudios en películas como 'Espartaco', 'Lawrence de Arabia' o 'Doctor Zhivago'. Su capacidad para hacer magia en una era en la que no existían los retoques digitales le llevó a la cúspide en los 70, a Hollywood, donde se consagraría con los dos premios Oscar que se pueden observar en la exposición. Ya a finales de la década siguiente volvería a España, donde se hizo fundamental para José Luis Garci, con quien conseguiría cuatro premios Goya. La muestra, abierta hasta el 21 de abril de forma gratuita, fue inaugurada ayer con presencia, entre otros, del consejero de Cultura, Genaro Alonso y su viceconsejero, Vicente Domínguez, cuyo departamento la organiza.