Manolo Valdés, otra mirada a los clásicos

'Paola III'./
'Paola III'.

El artista revisita obras de Velázquez, Picasso y otros y las reinterpreta mediante collagesEste verano se podrá ver en la Galería Cornión de Gijón una colección de esculturas y grabados del artista valenciano afincado en Nueva York

ANA RANERAGIJÓN.

Manolo Valdés ha expuesto en las galerías más importantes del mundo, sus obras forman parte de la colección permanente del Metropolitan de Nueva York o del Centro Pompidou de París, y, este verano, la galería Cornión acoge una exposición de varias de sus esculturas y grabados. Amador Hernández, fundador de la galería, explicaba que el objetivo: «Es acercar a los gijoneses la obra del que posiblemente sea uno de los artistas españoles más internacionales».

La sala reúne estos meses una serie de grabados en los que el artista consigue recordar al espectador la tradición de la pintura española y la historia del arte . Dentro de casi todos los grabados incluye fragmentos en papel de clásicos pictóricos y los fusiona con sus propios dibujos a modo de collage. Observando estos grabados, se descubre el influjo de autores como Picasso o Velázquez, dos hitos de los siglos XX y XVII respectivamente, de quienes no pretende disimular que se contagia. En sus obras, tanto escultóricas como pictóricas, ha ido reviviendo personajes velazqueños como las meninas y los ha evolucionado paralelamente a su creación artística.

Las esculturas que se pueden ver en Cornión son cabezas con diferentes decorados alrededor, en las que se perciben ecos de uno de sus referentes, Matisse. 'Mariposas', una de las que se puede visitar este verano en la sala gijonesa, surgió cuando el artista vio revolotear una mariposa alrededor de la cabeza de una mujer en Central Park. Y es que, el autor bebe, casi siempre, de imágenes cotidianas para crear sus obras.

La mejor manera de entender al valenciano es conociendo su trayectoria, esa que lo ha llevado a consagrarse como uno de los mejores pintores españoles del momento. Manolo Valdés fundó en 1964 junto a Rafael Solbes y Juan Antonio Toledo el grupo artístico conocido como Equipo Crónica. Apenas había superado los veinte años y ya formaba parte de una corriente que pretendía renovar el panorama artístico español. Toledo abandó el grupo poco después de comenzar, así que continuaron los dos restantes con su labor. La particularidad de este grupo es que hacían las obras conjuntamente y expresaban en ellas su crítica social y política. Desde el principio de su carrera, ya incluía en sus creaciones imágenes extraídas de las pinturas más importantes de la historia del arte. Cuando Solbes falleció, Valdés tuvo que empezar su carrera en solitario, pero nunca perdió la esencia Pop del grupo con la que consiguió encumbrarse.

Manolo Valdés lleva ya casi sesenta años de trayectoria, en la que no ha dejado de reinventar las obras de otros autores y de retomar, una vez tras otra, las mismas pinturas para reinterpretarlas según sumirada ha ido cambiando. Por eso, recurre a Velázquez, a Picassso, a Rembrandt, a Rubens o a Matisse porque en cada mirada descubre algo nuevo para plasmar con su pincel.

Valdés tiene sus obras esparcidas por las principales galerías del mundo, pero este verano no hará falta recorrer varios kilómetros para verlas porque en un rincón de la calle la Merced nos está esperando una pequeña muestra de su arte.