«Queda una firma para que el legado de mi padre salga de Asturias y no vuelva»

Gonzalo Suárez y Alfonso Palacio, ayer, en el Bellas Artes, rodeados de obras y objetos personales del artista. /  ALEX PIÑA
Gonzalo Suárez y Alfonso Palacio, ayer, en el Bellas Artes, rodeados de obras y objetos personales del artista. / ALEX PIÑA

El hijo de Aurelio Suárez carga contra los responsables culturales del Principado tras donar nuevos fondos al Museo de Bellas Artes

A. VILLACORTA OVIEDO.

El Museo de Bellas Artes de Asturias tiene previsto organizar, de cara a 2019 o 2020, una muestra antológica de la obra del pintor Aurelio Suárez con la intención de que también pueda ser exhibida en alguna de las principales pinacotecas de Madrid. Su director, Alfonso Palacio, mostró ayer su interés en promocionar la obra del gijonés durante la presentación de una nueva donación de obras, objetos y documentos de quien está considerado como un artista central en el panorama del arte asturiano del siglo XX.

Con esta donación al museo -la tercera- por parte de su hijo, Gonzalo Suárez, se incorpora a la colección de la pinacoteca un nuevo grupo de heterogéneos objetos del artista entre los que se encuentran piezas de cerámica pintadas por él, además de cajas, piedras y tablas en donde la creatividad de Suárez ha dejado su personal huella.

Asimismo, se puede encontrar mobiliario perteneciente al estudio que el artista tenía en la calle Capua de Gijón, así como otro diseñado, pintado o de alguna manera manipulado por él, en el que destacan lámparas, espejos, una mesa o la banqueta de la habitación de su hijo.

Otras de las piezas presentadas son marcapáginas y postales, una talla de madera que representa la cabeza de un niño, diferentes vidrios y metales, además de una interesante colección de relojes, dibujos realizados por el padre del artista, objetos confeccionados por su hermano y varias publicaciones.

El Bellas Artes se convierte así en el principal centro de estudio e interpretación de la obra de Aurelio Suárez, pero su hijo no está satisfecho con el trato recibido por parte del Principado y aprovechó la presentación para denunciar «el daño de unas proporciones inmensas que están haciendo los políticos a la cultura de Asturias, que será difícil de recuperar. En estos años he sufrido tomaduras de pelo y desprecios a mi padre y a su obra».

«Solo queda echar una firma para que el legado de mi padre, y hablo de su obra, salga de Asturias y no vuelva jamás. Aquí no va a quedar ni un solo papel suyo. Este es un mensaje para quien lo quiera oír», cargó Gonzalo Suárez, que, además de amenazar con buscar una nueva sede para sus cuadros, criticó que el Consistorio gijonés no haya colgado ni uno solo de sus lienzos en diez años cuando -dijo- tiene seis óleos en propiedad.

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