Un quijote férreo para el Bellas Artes

De izquierda a derecha, Luis Feás, Roberto Sánchez Ramos, Ana Taboada, Alfonso Palacio, Julio Ramón Sanz, Vicente Domínguez y María Ablanedo, ante La Obra Invitada.
/PABLO LORENZANA
De izquierda a derecha, Luis Feás, Roberto Sánchez Ramos, Ana Taboada, Alfonso Palacio, Julio Ramón Sanz, Vicente Domínguez y María Ablanedo, ante La Obra Invitada. / PABLO LORENZANA

La Obra Invitada podrá disfrutarse en el edificio de la ampliación hasta el próximo 14 de octubre

DIEGO MEDRANO OVIEDO.

El Museo de Bellas Artes de Asturias acoge su obra número quince como resultado de su política de préstamos con otros museos (hasta el 14 de octubre, sala 26). Corresponde a 'Hierros encontrados y soldados', del escultor turolense Pablo Serrano, ejecutada en 1957 con gran impronta del grupo plástico El Paso. El programa La Obra Invitada no ha dado más que satisfacciones a la institución, en palabras de su director Alfonso Palacio, quien también celebró su colocación en un espacio donde el diálogo con obras fundamentales del informalismo y la abstracción de la España de los años 50 es crucial.

Julio Ramón Sanz (director del IAACC Pablo Serrano) elogió en sus palabras el dinamismo de la escultura, el empleo singular de un icono como la figura del Quijote de modo heterodoxo, el aparente desorden de hierros, clavos, escorias encontradas en Italia como una nueva música, ordenar el caos como reto auténtico y, de manera destacada, hizo hincapié en las sombras que proyecta la escultura, verdadera obsesión de su creador.

Pablo Serrano se forma en Aragón, se instala en América del Sur y regresa a España en la década de los cincuenta para participar en la renovación de las artes plásticas que tuvo lugar en ese periodo. Secunda el Manifiesto del Grupo El Paso, siendo fundador, al mismo tiempo que se integra en el circuito expositivo internacional junto a una pléyade de pintores abstractos.

Cavilaciones humanas

'Hierros encontrados y soldados' corresponde al periodo de madurez de Serrano, refleja de un modo efectivo sus preocupaciones y asuntos de esos años, en que perfila sus característicos ensamblajes soldados a partir del empleo de materiales de desecho, principalmente hierro, clavos y piedras.

El resultado, como en la quijotesca figura que homenajea, pretende ahondar en las cavilaciones del ser humano.

Hierros encontrados y soldados está construida a partir del ensamblaje de tres láminas de hierro con formas angulosas e irregulares de distintos tamaños y dispuestas en diferentes orientaciones y con un fuerte peso de la diagonal. De este modo, explica Julio Ramón Sanz, Serrano creaba varios planos que concedían distinto dinamismo a la composición.

Sobre esta estructura o esqueleto, Pablo Serrano jugó también con la idea del 'objet trouvé' al soldar en su superficie una serie de piezas metálicas como clavos de distintos tamaños, arandelas, rejillas o simplemente restos metálicos de desecho que venían a aportar nuevas texturas a la obra y que enriquecían la composición de la misma, al establecer nuevos ejes en la composición que, además, introducían una considerable carga de expresionismo.

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